El Aula-Hogar de la Ciudad de Alcalá de Guadaíra recibirá apoyo del Consejo de Hermandades y Cofradías

Fecha: 
02/11/2017 - 10:33
Categoria: 
General
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El aula-hogar consiste en la recreación de una vivienda en la que los alumnos y usuarios llevan a cabo tareas propias del día a día de cualquier casa, pasando por las de la propia higiene.

La Ciudad San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra recibirá en adelante colaboración económica del Consejo de Hermandades y Cofradías de Alcalá de Guadaíra para el Aula-Hogar Niño Jesús.

En agradecimiento, el centro ha preparado un acto al que han acudido el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, Antonio Rivas y el Arcipreste de la localidad, Rafael Calderón, acompañados de varios miembros de la Junta Permanente del Consejo así como de una representación de los hermanos Mayores de las hermandades y cofradías de la ciudad. Todos ellos fueron recibidos por el Hermano Superior del centro, Juan Manuel López O.H.; el gerente, Esaú Pérez y profesores y usuarios del aula-hogar, en la que se ha descubierto y bendecido un azulejo conmemorativo.

El aula-hogar consiste en la recreación, con todos los detalles, de una vivienda habitual a la que los alumnos y usuarios con discapacidad del centro acuden en grupos con una maestra de Educación Especial que les enseña a desenvolverse en las tareas de la vida diaria.

Esperanza Nieto, una de las maestras encargada de esta tarea, explica que los usuarios son chicos y chicas que se encuentran en la última etapa de la Educación Básica Especial y los que se encuentran en el programa de Formación para la Transición a la Vida Adulta, es decir, chicos y chicas de entre 14 y 20 años.

El objetivo fundamental de este taller, que se enmarca dentro de recorrido curricular de estos alumnos con discapacidad, es que puedan alcanzar, en función de sus posibilidades, el mayor grado de autonomía que posible. “Para algunos, el simple hecho de realizar tareas básicas de higiene personal es un auténtico logro, pues además de conseguir que se hagan un poco más autónomos, se sienten útiles, y esto a las personas nos aporta dignidad”, explica el gerente, Esaú Pérez.

En esta casa simulada hay un salón amplio, cocina, un baño y un dormitorio con dos camas. En cada estancia se recrean las actividades propias de un hogar: hacer camas, poner la mesa, quitarla, servir el desayuno, cocinar un almuerzo, poner el lavavajillas, quitarlo, poner una lavadora, tenderla, doblar la ropa, afeitarse o peinarse delante del espejo y lavarse los dientes o las manos, entre otras muchas más labores ordinarias.

La autonomía promueve la confianza en sí mismos

Cada mañana pasan por el Aula-Hogar Niño Jesús tres grupos de chicos que se entrenan en el desarrollo de las labores propias de una casa. La maestra que les guía explica que el avance y la evolución que observan en los usuarios es más que satisfactoria. Al verse más autosuficientes, adquieren más confianza en sí mismos, aumenta la motivación y aumenta también la autoestima.

Incluso, los padres de los alumnos le comunican los progresos que alcanzan los chicos en casa, fruto de la práctica en este taller. “Hace unos días, una de las maestras me comentaba que la madre de una alumna le había contado que, mientras terminaba de cocinar una tortilla de patatas en su casa, pudo observar como su hija, sin darle ella una pauta previa, había recogido de la cocina los utensilios y había tirado a la basura las cáscaras de huevo y la piel de las patatas. Y esto, que puede parecer una obviedad a quienes no están familiarizados con la discapacidad, es un auténtico logro para nuestra alumna”, cuenta la profesora.

La autonomía y el desarrollo de las capacidades propias son algunas de las mayores preocupaciones de los padres de niños con discapacidad. “Para ellos supone un verdadero avance comprobar como sus hijos pueden hacerse cargo, ellos solos, de tareas que a priori no resolvían. Ir al baño solos, por ejemplo; doblar sus ropas para organizar un armario en el cambio de temporada; o tostar el pan para prepararse el desayuno y recoger los platos y cubiertos. Este tipo de cosas que todos necesitamos para desenvolvernos con más libertad y autonomía, se convierten en retos para estos chicos. Comprobar, como padres, que esos retos se consiguen, es más que gratificante”, relata el gerente.