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11/08/2015 - 07:58 General


Los mayores de la Residencia San Juan de Dios de la calle Sagasta han comenzado sus talleres matinales estivales en el patio interior del céntrico edificio para combatir las altas temperaturas del verano sevillano con refrescantes y dinamizadoras actividades.


 
Durante los meses de julio y agosto y los primeros días de septiembre, los residentes asisten tres días en semana a los talleres y actividades que el equipo asistencial de San Juan de Dios, formado por la terapeuta ocupacional, trabajadora social, fisioterapeutas, profesionales de enfermería y algunos voluntarios, ha diseñado para hacerles el verano más entretenido y fresco.
 
En el taller de cocina de verano, los usuarios preparan deliciosos cócteles de frutas y macedonias a base de melón, mango o naranja entre otras que son repartidos entre los participantes de todos los talleres a medida que avanza la jornada.
 
El taller que más participantes aglutina es el de bachata, en el que los profesionales de la residencia y los voluntarios que asisten en estas actividades introducen a los mayores en los pasos básicos de este baile. La intención primera es que se diviertan al tiempo que se mantienen activos y se ejercitan, objetivos todos que logran con el ritmo latino.
 
Los bolos o lanzamientos de balón a portería son talleres reservados para los usuarios con un espíritu más competitivo, mientras que otros se decantan por la lecto-escritura, los juegos de mesa, la pintura al óleo o la costura.
 
Hidroterapia para combatir el calor
 
El agua es la mejor manera de aliviar el calor y las dolencias que las altas temperaturas pueden provocar en los mayores. Por ello se instalan en el patio grandes recipientes de agua a temperatura tibia y fresca, a modo de termas romanas, para beneficiar la circulación en los pies y las piernas de los mayores.
 
Además, este verano se han programado excursiones a la Ciudad San Juan de Dios en Alcalá de Guadaira para disfrutar de una jornada de piscina. “Ha sido de las mejores experiencias que he vivido este verano”, apunta una residente, que termina diciéndole al superior de la Residencia que, más pronto que tarde, “tenemos que repetir”.