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21/08/2015 - 07:42 General

El Centro de Atención Infantil Temprana (CAIT) del hospital San Juan de Dios de Córdoba ha llegado en estos días al paciente número 1000, una cifra reseñable teniendo en cuenta que la población infantil que pasa por esta unidad requiere de un tiempo continuado de atención, tras su diagnóstico inicial, que suele prolongarse durante varios años.

La Atención Temprana sigue siendo la gran desconocida de entre las áreas sanitarias, a pesar de su importancia en el neurodesarrollo de los niños que la necesitan. La entrada en juego, desde los primeros momentos, de los profesionales especializados en trastornos infantiles es esencial para el futuro desarrollo y evolución de esos trastornos, que pueden reducir su gravedad o minimizarse hasta prácticamente desaparecer en algunos casos, si se produce tal intervención. Estos trastornos pueden empeorar si no se produce un diagnóstico e intervención precoz por parte de un CAIT.

El hospital San Juan de Dios de Córdoba apostó por la puesta en marcha del CAIT en 2006, momento desde el que está dando respuesta a las necesidades, transitorias o permanentes, que presentan los niños desde los 0 a los 6 años con trastornos en el desarrollo, que van desde alteraciones del lenguaje hasta la discapacidad intelectual, o riesgo de padecerlos.

La cifra alcanzada de 1000 niños atendidos, tras 9 años de trayectoria tratando a los pequeños cordobeses, supone que cada año se ha atendido una media que supera el centenar de pacientes y a sus respectivas familias, pues esta unidad lleva a cabo la asistencia integral del niño, considerando a la familia la base de la evolución de los hijos, ya que son sus miembros quienes pueden intervenir más directamente en el contexto natural del pequeño: su casa y su entorno más inmediato.

Sesiones personalizadas para los niños y las familias

El proceso de atención que el CAIT de San Juan de Dios lleva a cabo comienza con una entrevista de acogida a los padres o tutores de los pacientes, que incluye un acercamiento primero al motivo de la consulta, recogiendo los datos pre, peri y posnatales así como la información relativa al desarrollo psicoevolutivo del menor, grado de autonomía, etc. Esta fase concluye con una entrevista de valoración, en la que el equipo multidisciplinar del CAIT evalúa al pequeño para determinar los puntos sobre los que deberá ir encaminada la intervención.

Con el diagnóstico, el equipo de la unidad, formado por profesionales en psicología infantil, logopedia, pedagogía, fisioterapia, rehabilitación y audición y lenguaje, trazan un Plan de Actuación Individualizado que describe cómo ha de ser la intervención a realizar con el niño y con su familia, el número de sesiones semanales, que oscilará de entre una a tres, y la conveniencia, según una u otra patología, de que éstas sean individuales o grupales en mayor número.

Talleres voluntarios

Además de las sesiones indicadas en el tratamiento de cada niño, el CAIT del hospital San Juan de Dios ha diseñado un itinerario de tres talleres de asistencia voluntaria al que pueden acudir todos los niños cuyos padres lo deseen, ya que vienen a reforzar algunos aspectos abordados en la intervención.

En el taller de habilidades sociales se trabajan las áreas más debilitadas para permitir una mejor interacción entre el niño y el medio que lo rodea, potenciando la capacidad de comunicación y de percepción de señales del entorno para que aprenda a prever, manejar y minimizar los problemas inmediatos.

El conocimiento y la percepción del propio cuerpo en movimiento y en reposo y el descubrimiento de las posibilidades motrices y perceptivas del cuerpo son objetivos principales del taller de psicomotricidad. En este taller, el niño explora los recursos expresivos de su cuerpo y desarrolla destrezas mediante juegos activos y participativos.

El taller de autonomía personal va dirigido a niños que presentan dificultad en la adquisición de hábitos y habilidades propias de su evolución. Mantener una buena higiene, comer alimentos sólidos con limpieza y orden en la mesa o vestirse y desvestirse sin ayuda son algunos de los contenidos específicos que se tratan.

La Escuela de Padres es otro de los recursos que aportan un plus en el CAIT del San Juan de Dios, pues las familias que lo requieren reciben información y asesoramiento para enfrentarse a situaciones cotidianas con las que pueden tener alguna dificultad.