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16/05/2016 - 12:45 General

El psiquiatra Jaime del Corral, de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, reivindica con motivo de la celebración del Día Internacional de la Familia la importancia del entorno más próximo al paciente para su recuperación. (Ver más imágenes en Flickr)

El entorno familiar es clave para lograr la recuperación de una persona cuando pasa por una enfermedad física o mental. El apoyo, el cariño, el soporte material, la seguridad y el orden, que proporciona la familia al paciente “es uno de los factores más importantes en el éxito de un tratamiento”, explica el psiquiatra Jaime del Corral, profesional de la Clínica Nuestra Señora de la Paz de Madrid, centro sanitario especializado en salud mental, dedicado a la atención psiquiátrica integral de población adulta e infanto/juvenil.

Con motivo de la celebración este domingo, 15 de mayo, del Día Internacional de la Familia, desde San Juan de Dios se quiere reivindicar la importancia de esta institución en todos los momentos de la vida pero, específicamente, en aquellas situaciones en las que la persona necesita más ayuda, que es cuando se encuentra enferma. Una función que la Unión de Familias del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos viene cumpliendo desde hace décadas, aportando la fuerza que proporciona la familia a los cuidados de los especialistas para lograr la recuperación de los pacientes.

En el caso concreto de los pacientes con trastornos mentales, explica el doctor Del Corral, “el apoyo familiar es la base sobre la que el paciente reconstruye su vida cuando ha sufrido una crisis psicológica o psiquiátrica”. Estas personas, “a veces, pierden muchas facultades de golpe, sobre todo en las grandes crisis; algunos de nuestros pacientes pierden su autonomía por completo y, entonces, el apoyo de la familia es fundamental para ellos”, añade.

A su vez existe el llamado estrés del cuidador, ya que las familias que cuidan de enfermos a menudo están muy poco apoyadas. “Nosotros trabajamos con ellos para ayudarles a manejar a estos pacientes, proporcionarles apoyo y para enseñarles a entender lo que le pasa a su familiar y aprender a manejarlo”, indica el psiquiatra.

“En algunas enfermedades psiquiátricas y, en concreto, en el campo de las adicciones, hay cosas que son muy complicadas de entender; no se intuyen fácilmente. A veces la familia se desespera por algunos comportamientos y cuando los comprenden, la verdad que todo funciona mejor”, según el doctor Jaime del Corral, que forma parte del equipo de la Unidad de Patología Dual de la Clínica Nuestra Señora de la Paz, en la que se atiende a personas en las que el consumo de sustancias se suma a un trastorno mental.

Al respecto, señala que “muchas veces, las familias de estos pacientes no saben diferenciar lo que son síntomas y lo que son hábitos, no son capaces de entender la adicción y muchas de las cosas que pasan y, aparte, están muy desgastadas por la situación. Aquí trabajamos para ayudarles a recuperar el funcionamiento normal familiar y para enseñarles a apoyar al paciente y apoyarse a sí mismas”.

“A partir de ese núcleo familiar, que es el apoyo más importante, el paciente va generando todo el proceso de readaptación a la vida. Por eso, el apoyo de la familia es tan importante en salud mental”, apunta el psiquiatra.

Unión de Familias

El secretario de la Unión de Familias del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, Alfredo González Carrión, explica también que la labor de la familia de un enfermo psiquiátrico debe ser permanente. Y comparte que también el familiar necesita apoyo, en muchas ocasiones psicológico, para aprender a llevar esta situación y que la convivencia se mantenga de forma agradable.

“Cuando tienes dentro de la familia a un enfermo mental se trastoca todo. La situación muchas veces se va degradando con el tiempo y llega el momento en que necesitas la ayuda de las instituciones para cuidar a tu familiar. Pero cuando ingresa, no te puedes nunca desvincular de tu responsabilidad, y eso es lo que tratamos de mantener vivo desde la Unión de Familias”, explica.

Tras varias décadas de funcionamiento, esta entidad sigue con la misma fuerza inicial para contribuir a que las personas que residen en el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos cuenten en todo momento con el apoyo, el consuelo y el acompañamiento de sus familiares, además del personal que les atiende en el centro.

González Carrión resalta también el papel del entorno familiar, cónyuges e hijos, para apoyar en todo este proceso y para que la persona que ha sido ingresada en un centro siga manteniendo el contacto permanente con su familia.