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18/08/2016 - 09:18 General

El servicio de Otorrinolaringología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe ha realizado un estudio de las principales enfermedades benignas y malignas de la laringe que afectan principalmente a las funciones de deglución y fonación.

Las disfonías o trastornos crónicos de la voz se dividen en dos grandes tipos: las disfonías funcionales, por abuso vocal o hipotiroidismo; y las orgánico-funcionales, donde destacan los nódulos, pólipos y edema de Reinke.

Los nódulos suponen del 17 al 24% de los casos de disfonía tratándose de la patología benigna más frecuente de las cuerdas vocales. Son más frecuentes en mujeres de edad media y en niños varones. Suelen ser bilaterales y se producen por abuso vocal. El tratamiento inicial recomendado es logopédico. Se reserva la cirugía para casos de fracaso del tratamiento o para casos de gran tamaño o fibrosis de los mismos.

Los pólipos vocales son más frecuentes en varones, suelen ser unilaterales y también se producen por abuso vocal. En este caso, el tratamiento es mixto: cirugía y posteriormente logopedia. Por último, el edema de Reinke es más frecuente en mujeres, se produce por la acción conjunta del abuso vocal y el tabaco. El tratamiento consiste en suprimir los factores causales (dejar el tabaco, logopedia) y cirugía.

En verano se agudizan algunos de los factores de riesgo más comunes asociados a la afonía o disfonía: falta de una correcta hidratación, exposición a cambios bruscos de temperatura o abuso en la ingesta de bebidas y alimentos fríos.

Es por este motivo, que los otorrinolaringólogos del centro recomiendan una serie de medidas de prevención básicas: evitar hablar con ruido ambiente; limitar el tiempo de uso de la voz; utilizar bien los recursos vocales; evitar el consumo de tabaco (principal causa de tumores malignos de la laringe); mantener una buena hidratación evitando el consumo de bebidas excesivamente frías o muy calientes; evitar los ambientes muy secos, bien sea por estar en un lugar con aire acondicionado o muy poca humedad (aviones), o bien por sequedad climática. También se deben evitar el aclarado de garganta y la tos continua. Aunque no lo parezca, la voz es muy sensible a la falta de sueño, dormir lo suficiente y evitar los gritos y las tensiones psicológicas nos pueden ayudar a mantener una buena salud laríngea.

Los especialistas del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe recuerdan que en caso de persistencia de los problemas de la voz se debe acudir a consulta para realizar un estudio pormenorizado y determinar las causas. En general mantener unos buenos hábitos saludables facilita una mayor resistencia al esfuerzo vocal.