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20/03/2017 - 14:25 General

La inestabilidad emocional se acentúa en esta época del año, en la que empeoran enfermedades como el trastorno bipolar o la depresión.

“Pese a la creencia popular de que la Navidad es una de las épocas del año más tristes, la realidad ha demostrado que cuando más ayuda se pide a los profesionales es en primavera, estación con números récord de suicidio”, señala Diego Urgelés, psiquiatra de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

"Se tiene un concepto amable de la primavera, generalizado en todas las sociedades, en el que se considera a la primavera como una época del año alegre y agradable. La luz siempre se relaciona con una actitud positiva, el florecimiento de la naturaleza como algo alegre… Sin embargo, como señala Urgelés, “la primavera es una época del año difícil para muchas personas, ya que es una de las estaciones del año en la que las personas estamos más inestables emocionalmente”.

“Muchas enfermedades como la depresión o el trastorno bipolar -advierte- tienen un componente estacional y empeoran en primavera y también en otoño”. “Esto es algo que se nota en las listas de espera en los centros de salud mental como el nuestro, puesto que aumentan significativamente en estas fechas, especialmente en las enfermedades graves”.

La causa principal, según informa el psiquiatra, se debe a que “tanto en primavera como en otoño son las épocas en las que más rápidamente cambia la exposición a la luz. Se cree que esto podría llevar a inestabilidad en el reloj biológico y cambios de ánimo. En las personas más vulnerables son factores de riesgo para enfermar”.

La luz y el trastorno bipolar

“Sabemos además -añade- que la hormona melatonina (que sirve para regular el ciclo noche/día), el hipotálamo, algunas células de la retina y los genes que regulan el reloj biológico, están alterados en el trastorno bipolar. Todos estos datos no hacen más que subrayar la importancia que tiene la luz en el mecanismo de la enfermedad y las posibilidades que ofrece como terapia”.

Se ha comprobado cómo los pacientes con trastorno bipolar ingresados en habitaciones orientadas hacia el este (las que recibían el sol por la mañana) tenían ingresos más cortos que los pacientes ingresados en habitaciones orientadas al oeste. Por otra parte, la exposición a pantallas de aparatos electrónicos en horario nocturno puede facilitar la aparición de crisis en algunas personas.

“Es por esto que algunos científicos apuntan que una de las causas de que el trastorno bipolar sea una enfermedad tan frecuente hoy en día se deba a que vivimos en una sociedad en el que pasamos horas mirando a pantallas de teléfonos u ordenadores, un mundo en el que gracias a la luz artificial, las noches pueden ser más luminosas que los días” alerta Diego Urgelés.

Su consejo: “mantener los horarios, medir la actividad durante el día, programar adecuadamente los viajes de larga distancia o tener un estricto control del sueño, son consejos sencillos que contribuyen a una mayor estabilidad afectiva”.