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10/10/2017 - 10:18 General

El aumento de la esperanza de vida conlleva que las personas con problemas de salud mental que se hacen mayores o los mayores que desarrollan algún trastorno mental requieran de atención especializada y más recursos disponibles.

Los cambios sociales y el aumento de la esperanza de vida están marcando las necesidades en todos los ámbitos sanitarios; también en la salud mental, haciendo de la psicogeriatría una prioridad a la hora de hablar de la especialización clínica y los recursos destinados. En datos, según los indicadores demográficos básicos que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), la esperanza de vida en España desde el año 1994 al 2016 ha pasado de los 74,4 a los 80,4 años para el género masculino, y de los 81,6 a 85,9 años para el género femenino.

Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental y, si bien es cierta la importancia de la detección precoz y del tratamiento de patologías en edades tempranas, “la psicogeriatría es un campo de la salud mental en el que los sanitarios debemos buscar la especialización y las administraciones, hacer un gran esfuerzo para destinar más recursos, porque la sociedad así nos lo exige”, explica el psiquiatra y director médico del Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga, Diego Arenas, que añade que “como está ocurriendo con todo lo que hace referencia a los recursos de los mayores, la demanda va superando la oferta”.

En muchas ocasiones aparecen problemas de salud mental en el contexto de enfermedades degenerativas tipo demencia o Parkinson. De hecho, no es raro que el paciente psicogeriátrico no haya padecido nunca un trastorno mental hasta llegar a la vejez. La incidencia de trastornos mentales depresivos o ansiosos en los mayores, precitados además por la aparición de otras patologías físicas limitantes suele ser frecuente. “Incluso algunos trastornos mentales graves, como la psicosis, tienen un subtipo de aparición tardía en el mayor, aunque la mayoría aparecen en la juventud o adolescencia”, puntualiza el psiquiatra de San Juan de Dios.

Al hablar de Psicogeriatría, es complicado afinar en la edad a partir de la que una persona con problemas de salud mental puede considerarse paciente. “La psicogeriatría pone el foco en los problemas de salud mental en el mayor; y hasta hace no mucho, la edad de la jubilación marcaba el inicio de esa etapa de la vida.”, explica Arenas. Sin embargo, la geriatría como especialidad clínica sitúa al paciente en torno a los 75 años, a menos que existan situaciones de fragilidad o vulnerabilidad. Dado que en los pacientes con problemas de salud mental ya se dan estas situaciones, podemos considerar los 60 años la edad a partir de la que hablamos de pacientes de psicogeriatría.

El Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga, dedicado a la atención a la Salud Mental y a la Discapacidad, dispone, entre otras muchas, de una unidad de psicogeriatría con 108 plazas, la mayoría de ellas concertadas con la consejería de Igualdad y Políticas Sociales del Gobierno autonómico. El director médico explica que “esta unidad permite dar una respuesta asistencial residencial tanto a personas que padecen un trastorno mental grave y se hacen mayores, con lo que cambian sus necesidades de atención; como a nuevos pacientes que no encuentran su sitio en las residencias de mayores al uso al haber sido diagnosticados con algún trastorno mental”.

Un equipo multidisciplinar de médicos geriatras y psiquiatras, psicólogos, fisioterapeutas y monitores ocupacionales afrontan el trabajo en esta unidad con un modelo biopsicosocial, personalizando la asistencia y prestando atención, también, a las necesidades espirituales de los usuarios.