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27/08/2019 - 07:51 General

En apenas 16 años, la Fundación Tutelar Padre Miguel García Blanco casi ha cuadruplicado el número de personas tuteladas o pretuteladas a su cargo y esto, según su directora, Rosario Fijo, se debe al interés que han ido mostrando las familias de las personas con discapacidad que se encuentran en sus centros.

La Fundación Tutelar Padre Miguel García Blanco nació en el año 2000 como respuesta a la necesidad que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios había detectado en aquellos centros en los que procuran atención a personas con discapacidad o con problemas de salud mental. Algunas de las familias de estos usuarios no podían hacerse cargo de ellos debido a su avanzada edad, a la ausencia de recursos económicos o a la desaparición de los cuidadores principales.

En estos casos, estos usuarios que son altamente vulnerables, no solo necesitan que alguna institución se haga cargo de ellos en el más amplio sentido asistencial, sino también en lo que a velar por sus intereses se refiere, es decir, gestionar todo cuanto tiene que ver con sus recursos, sean del tipo que sean.

Por ello, según se desprende de la Memoria 2018 de la Fundación Tutelar Padre Miguel García Blanco, en 2018 fueron 90 las tutelas y pretutelas que se ejercieron, fundamentalmente masculinas -65 hombres y 25 mujeres-, y en su mayoría, en un rango de edad entre los 36 a los 65 años. Casi todos estos cargos tutelares y pretutelares se sitúan en la comunidad de Andalucía, con 87 personas a su cargo.

“Para nosotros es importante darnos a conocer, y en esa tarea consideramos fundamental hacerlo con toda la trasparencia posible, pues nos dedicamos a algo muy delicado, que consiste en que nuestros tutelados y sus familias tengan a una figura en la que confiar el cuidado de sus bienes, su economía y sus recursos”, explica Rosario Fijo. Anualmente la fundación expone los informes de auditorías, las cuentas anuales y las memorias de actividad en su página web, activa desde el año 2017. “Este es uno de los motivos por los que pensamos que hemos generado la confianza de más familias cada año, sin olvidarnos de que cuando hablamos de un tutelado, para nosotros es alguien que forma parte de la familia Hospitalaria, y le ofrecemos un trato humanizado y tan cercano como al de cualquier miembro más”, concluye.

La Junta de Andalucía, la Fundación La Caixa, aportaciones de usuarios y entidades así como de la propia Orden Hospitalaria son los principales financiadores de la actividad de esta fundación que, en grandes cifras, el pasado año alcanzó el 83 por ciento de las propuestas de tutelas idóneas respecto al total demandadas y gestionó y rentabilizó 27 inmuebles.

Además, el cien por cien de los tutelados participó en talleres organizados por la Fundación Padre Miguel García Blanco a lo largo de 64.800 horas; se cubrieron 710 horas de acompañamientos hospitalarios urgentes con los tutelados y fueron 1.906 las horas que los voluntarios les dedicaron.

La promoción del trabajo que llevamos a cabo con ellos así como la coordinación que después de estos años hemos alcanzado con entidades como TAU Fundación Tutelar y la Fundación Hispalense de Tutelas para procurarles el mayor bienestar a nuestros tutelados suponen, en buena parte, la respuesta de esta tendencia de crecimiento de la fundación de la Orden de San Juan de Dios.