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09/01/2020 - 08:18 General

Amador nació el 27 de diciembre en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba y se ha convertido en el niño número 1.000 que vino al mundo en 2019. Una cifra muy por encima de los 726 nacimientos registrados en 2018 en el Hospital, que supone la consolidación de su área materno-infantil desde que se estrenara a finales de 2016.

Así lo explica el director gerente del Hospital, César Téllez, quien asegura que la apuesta realizada por el centro hace tres años ha dado sus frutos y ya supone una alternativa real para las familias que se planteen la maternidad en Córdoba y provincia, por todos los servicios que presta. “La atención que se da a las madres es cercana, de calidad y con calidez, de ahí el incremento de mujeres que nos elijen para dar a luz a sus hijos, así como también del equipo que ayuda a que esto sea posible”.

Según Téllez, las obras de ampliación de este servicio, que están previstas que comiencen en este primer trimestre de 2020, evidencian el crecimiento del área materno-infantil, y mejorarán notablemente no solo la capacidad de la unidad, que se duplicará, sino también la del servicio de neonatología, que dispondrá también de instalaciones más amplias y con mejores prestaciones.

In crecendo
Desde que el área materno-infantil se inaugurara el 13 de septiembre de 2016, 2.284 niños han venido al mundo en sus instalaciones. El crecimiento en el número de nacidos ha venido acompañado no solo de la confianza que las familias han depositado en el centro, sino del incremento de servicios que mejoran la calidad en la atención prestada y la diversifican.

De esta manera, el San Juan de Dios se ha convertido en el único centro privado de la provincia que cuenta con una consulta exclusiva de lactancia materna, así como con una Unidad de Diagnóstico Prenatal y Medicina Fetal. Esta Unidad permite realizar un seguimiento más exhaustivo del embarazo, gracias a la tecnología de su ecógrafo 5D, y mejora la atención durante el mismo, y en el momento del parto, sobre todo en aquellos casos de riesgo para la madre o el bebé.

Asímismo, desde sus inicios, se pretende ofrecer un parto humanizado y personalizado, en el que el contacto piel con piel se fomenta desde el primer momento, incluidos los nacimientos por cesárea, para estrechar el vínculo madre-hijo, así como para promover la lactancia materna. En este sentido, el Hospital se encuentra en la fase 1 de certificación como centro miembro de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) impulsada por la OMS y Unicef.

Entre los servicios que presta en el área maternal el Hospital cuenta, además, con bañera de dilatación; servicio de hospedería para las madres que tienen a sus hijos ingresados en neonatología, y un área de neonatos de puertas abiertas en la que se promueve el método canguro.