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20/03/2020 - 12:49 General

El Economato Social San Juan de Dios continúa su asistencia a las 60 familias en exclusión

El dispositivo social contiunuará dando servicio a las familias necesitadas de Almendralejo adoptando todas las medidas de seguridad para la prevención y contención del contagio del covid-19

“No podemos dejarlos solos cuando peor se ponen las cosas. Todo lo contrario, entendemos que es momento de estar con los más vulnerables de nuestra sociedad” explica el gerente de la Fundación


La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Extremadura mantiene la asistencia a las 60 familias de la localidad de Almendralejo usuarias del Economato Social de la Fundación San Juan de Dios Extremadura con todas las garantías preventivas y de contención del covid-19.

Atendido en estos momentos por dos trabajadores de la Fundación, el economato sigue dando servicio, en colaboración con el ayuntamiento de la localidad, a las 60 familias en exclusión social o riesgo de estarlo de la localidad pacense, 30 familias cada semana, teniendo siempre en cuenta las pautas que han adoptado para evitar que coincidan dos familias en el interior de este dispositivo para hacer la compra.

El gerente de la Fundación San Juan de Dios Extremadura, Federico Gil, ha explicado que ante la evolución de esta pandemia, lo primero que hicieron los centros de la Orden fue proteger a los voluntarios de la Institución, frenando su actividad en estos momentos. “Por este motivo, ahora son solo profesionales de nuestra casa los que están prestando esta atención, que se está organizando con citas lo suficientemente espaciadas como para evitar que dos usuarios coincidan dentro para realizar su compra semanal”.

Durante dos días, jueves y viernes de cada semana, una miembro de cada una de esas 30 familias pasa por el economato para realizar su compra semanal. “Antes de entrar, estos usuarios han de lavarse las manos, igual que los profesionales que lo atienden en el interior”, explica Federico Gil. Además, antes de entrar al dispositivo social de la Orden Hospitalaria, los usuarios encuentran carteles en los que se exponen las normas de prevención que deben tomar dentro, incluyendo la distancia recomendada para la prevención, la disposición geles hidroalcohólico una vez salgan del economato, etc.

“La Orden de San Juan de Dios nació en Granada hace casi 500 años para atender a las personas con más necesidades. Cinco siglos después, este sigue siendo el objeto de nuestras acciones diarias, y no podemos dejarlos solos cuando peor se ponen las cosas. Todo lo contrario, entendemos que es momento de estar con los más vulnerables de nuestra sociedad, con todas las medidas en marcha para evitar la propagación del virus, pero siendo sensibles a las realidades de estas familias, que ahora nos necesitán más que nunca”, explica el gerente.

Alternativas seguras para dar continuidad a la solidaridad de San Juan de Dios

La actividad de la Obra Social de la Orden Hospitalaria en España no ha cesado con esta emergencia sanitaria, reformulando en muchos centros sus servicios con alternativas más seguras que contribuyan a frenar la curva de contagios.

El director de Desarrollo Solidario de la Provincia Bética de la Orden, Ignacio Romero, indica que los economatos de San Juan de Dios continuarán dando servicio a sus usuarios como lo hace el dispositivo de Almendralejo o bien como ocurre en Jerez de la Frontera, en el Economato Social Hermano Adrián, que atiende a 700 familias del entorno, pero ahora mediante la entrega de lotes de alimentos directamente.

Asímismo, Ignacio Romero ha señalado que la entrega de bolsas de alimentación ha sustituido la actividad de los comedores sociales de la Orden en Ciempozuelos, Granada o Sevilla. Además, se mantienen la entrega de alimentación a familias o programas de garantía social como son el pago de suministros básicos a familias en exclusión, ayudas a la vivienda o pobreza energética entre otros.

“Para proteger a usuarios y trabajadores en base a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, se han pausado aquellos proyectos de urgencia social que implican un contacto directo y que requieren de acción voluntaria, como la ropería o la atención bucodental que se ofrece en Sevilla”, explica Romero.