Noticias

13/05/2020 - 11:38 General

El director General de Centros de la Orden en la Provincia Bética explica que la adaptación de los centros a la nueva realidad y sus necesidades, la solvencia tecnológica de la que disponen y la experiencia adquirida en protección y seguridad hacia sus profesionales y pacientes durante esta emergencia son garantías sólidas para reanudar la actividad de sus hospitales.

La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios retoma progresivamente la actividad en sus centros bajo tres premisas fundamentales: la adaptación a un nuevo escenario; aprovechando las ventajas que la tecnología ha dejado patente en la asistencia sanitaria durante esta emergencia; y aprovechando la experiencia que han desarrollado en cuanto a procedimientos y protocolos de prevención, protección y seguridad.

Así lo asegura el director General de Centros, Juan José Afonso, que haciendo un balance de la situación, explica que durante estas “durísimas” semanas, “hemos y estamos viviendo una situación excepcional y única. En nuestros centros la vocación de servicio, que ha de ser inherente a la profesión sanitaria, es una exigencia en el día a día. Los profesionales y directivos de San Juan de Dios tenemos muy interiorizados nuestros valores de calidad, respeto, espiritualidad, responsabilidad y sobre todo hospitalidad. Ha sido sencillo y casi inmediato la adaptación a la situación de sobrecarga y de disponibilidad, poniendo en el centro la seguridad y la recuperación de nuestros pacientes”.

Como todos los dispositivos sanitarios y sociosanitarios, los hospitales de la Orden Hospitalaria han seguido estrictamente las indicaciones y órdenes de las autoridades sanitarias. Los centros de San Juan de Dios han trabajado en segundo plano, “pero de forma continua y profesional en circuitos y formas de atención para responder a problemas de salud que siguen presentes en un escenario que ha cambiado y que exige mayores niveles de seguridad. Estamos preparados para ofrecer servicio solvente, seguro y hospitalario al estilo de San Juan de Dios”, afirma.

Por eso, desde la Orden Hospitalaria confirman que ya es momento de retomar progresivamente la visita a sus centros para tratar problemas de salud no relacionados con esta epidemia. En ese contexto, la coordinación en el trabajo para reanudar la actividad ha sido crucial en estas semanas, y las medidas y protocolos de seguridad se han coordinado en todos estos centros en base a dos ideas fundamentales: cribado y separación de posibles casos de contagio y control sistemático de las distancias de seguridad. Para asegurar su cumplimiento, los hospitales han espaciado asientos, limitado los aforos, contarán con control de acceso con toma de temperatura y despistaje clínico; y trabajarán bajo cita previa, como medidas fundamentales. Los circuitos quirúrgicos -en el preoperatorio, en el quirófano y en la recuperación- se han definido específicamente, añadiendo nuevos controles analíticos, clínicos y de barrera a los sistemas de control y evaluación.

Además, se han reforzado y rediseñado los mecanismos de limpieza y desinfección y se ha dotado de dispensadores de gel hidroalcohólico y de mascarillas a las diferentes estancias hospitalarias, empezando por la entrada a los hospitales. Se ha implementado el control de acceso y se han establecido circuitos diferenciados desde la puerta de policlínica y de urgencias, uno, para usuarios que no hayan pasado la enfermedad o tengan inmunidad; y otro, para aquellos con posible capacidad de contagio o enfermedad activa. “Nuestros profesionales están explícitamente formados en mantener estancos estos circuitos y reforzar los elementos barrera”, explica Afonso.

La crisis ha cambiado el paradigma de atención sanitaria

Desde el inicio de esta emergencia sanitaria, los centros hospitalarios de la Orden suprimieron determinadas actividades, pero otras muchas se han adaptado muy rápidamente a nuevos formatos: teleconsultas y teleasistencia no solo telefónica, sino mediante videollamada.

La telemedicina era un concepto que ya se ponía en práctica en determinados contextos clínicos, pero ahora ha tenido la oportunidad de ponerse a prueba y ha funcionado a pleno rendimiento en muchos servicios de los centros de San Juan de Dios. “A partir de ya, trabajaremos en un escenario mixto de atención presencial y a distancia, con teleconsulta, dependiendo de las necesidades individuales y características clínicas de cada paciente”, explica Afonso, que adelanta que se está definiendo un nuevo paradigma en la atención sanitaria, “paradójicamente, más personalizada y posiblemente con mayor accesibilidad, a pesar de no ser presencial. Como es inherente al modelo de atención de la Orden, el componente de la humanización siempre está presente en cualquier tipo de atención, sea en consulta o a través de una cámara. Para nosotros es fácil, porque es nuestra divisa”.

En el ámbito de la infancia, los centros de atención infantil temprana de la Orden Hospitalaria han conseguido una adherencia altísima de los niños y sus familias a este nuevo formato de asistencia y en relación a las posibles listas de espera, el director General de Centros afirma que “tenemos capacidad para atenderlas si se produjeran. Hemos rediseñado los circuitos y hay un importante número de actos médicos que ya se están haciendo por teleasistencia sin disminuir -incluso incrementando- la cercanía paciente-profesional”.