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03/07/2020 - 12:11 General

El proyecto se realiza en colaboración con miembros del Brain-computer interface Lab (BCI LAB) del Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC) la Universidad de Granada.

El Colegio de Educación Especial San Rafael, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en Granada, ha iniciado, en colaboración con la Universidad de Granada, un proyecto de investigación con el objetivo de estudiar el uso de la realidad virtual como sistema para la autorregulación de las emociones en personas con discapacidad.

El estudio pretende ofrecer experiencias inmersivas de relajación individualizadas en los participantes a través de la simulación computarizada de distintos entornos de su preferencia: un paisaje de playa, costa, montaña, etc. Así, se analiza si esta experiencia adaptada al usuario es capaz de mejorar o acelerar la reducción del estrés, comparando su eficacia frente a las salas de cromoterapia. Además de estos posibles aspectos positivos generados en los participantes, el equipo está analizando si el uso de terapias con realidad virtual podría ser una opción mejor adaptada a la comodidad de los usuarios que este tipo de salas, que dependen, entre otros aspectos, de la disponibilidad de un espacio óptimo y adecuado para ello.

Las salas de cromoterapia son un espacio creado para favorecer una relajación a nivel fisiológico en el organismo humano a través del uso de los colores. En el Colegio de Educación Especial San Rafael, precursores en la creación de estos espacios, trabajan en la actualidad con tres programas: uno, que favorece la tranquilidad gracias a la combinación de los colores azul, verde y violeta; un programa que usa exclusivamente el color azul, para alcanzar una relajación tónica -sobre todo en niños que presentan problemas de carácter motor-; y un tercer programa en el que se trabaja para aumentar la energía y elevar el ánimo de aquellos alumnos que puedan presentar un estado más hipoactivo.

Desde el centro de la Orden Hospitalaria se está trabajando en dotar de mayores recursos a la población con discapacidad para aumentar su calidad de vida, ya que son personas más vulnerables a los problemas emocionales. De conseguirse resultados positivos en este estudio pionero, los expertos aseguran que el uso de la realidad virtual sería un sistema mucho más simplificado y versátil, pues podría usarse en cualquier entorno. Una cuestión que contribuiría a la calidad de vida tanto del alumno como de la familia. “Este nuevo estudio que estamos realizando en colaboración con la Universidad de Granada nos permitirá comprobar si podemos ofrecerles a nuestros alumnos una herramienta más sencilla para gestionar, de manera más positiva, los vaivenes emocionales que puedan afectar a su capacidad de adaptación a la vida diaria”, explica la orientadora y psicomotricista del centro educativo y doctora en Psicología, María José Sánchez.

Además, los investigadores señalan que, al tratarse de una simulación, se podría ofrecer a la vez en múltiples dispositivos, pudiendo tener una habitación completa de alumnos recibiendo la terapia de forma simultánea. “Esto no solo abre la posibilidad de incluir este tipo de experiencias en la comunidad educativa, sino que su uso puede extenderse fácilmente a puestos de trabajo, consultas o cualquier otro ámbito, pues la reducción del estrés es algo que siempre va a beneficiar al usuario”, explica el profesor titular del departamento de Teoría de la señal telemática y comunicaciones de la Escuela Técnica Superior del Ingenierías de Informática y de Telecomunicación e investigador principal del proyecto, Miguel Ángel López.


Metodología

Los investigadores han organizado para este proyecto tres grupos de participantes que son conducidos a través de una experiencia completa de relajación. 

La primera parte, común para todos los grupos, consiste en el establecimiento de la línea base con el objetivo de homogeneizar el estrés de todos los participantes.

La segunda parte del estudio tiene por objetivo reducir el nivel de estrés de los colaboradores, pero conducidos de una manera individual hacia experiencias distintas. En esta parte se divide a los participantes en dos grupos: uno de control, que hace uso de la sala de cromoterapia del Colegio San Rafael utilizando un programa de relajación de los empleados habitualmente en el centro compuestos por luces y música; y un segundo grupo bajo test, que utiliza las gafas de realidad virtual y que experimenta la reducción de estrés en una recreación de esta sala de cromoterapia, con la misma luz y música.

Por último, los miembros del tercer grupo –que se formará una vez obtenidos los resultados de las fases previas- elegirán una de las experiencias individualizadas según sus gustos, atendiendo a la relajación dentro de ese entorno elegido.

El estudio, para el que se ha pedido la colaboración voluntaria de la comunidad universitaria -tanto de alumnos como de profesorado- va acompañado de la realización de encuestas subjetivas para conocer el nivel de estrés percibido por los usuarios durante las sesiones y un registro de electroencefalograma (EEG) con el que se analiza la actividad cerebral y se evalúa el nivel de estrés con parámetros objetivos basados en biomarcadores identificados en estudios previos realizados en colaboración con los profesionales del Colegio San Rafael, como Blue lighting accelerates post-stress relaxation: Results of a preliminary study publicado en 2017 o Portable System for Real-Time Detection of Stress Leve, de 2018.