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30/07/2020 - 11:29 General

La motivación del componente tecnológico y el control del entorno doméstico han permitido que los terapeutas trabajen determinadas áreas y objetivos con niños con dificultades del neurodesarrollo con la misma o mayor eficacia que en la consulta presencial.

Expertos en atención post temprana del Hospital San Juan de Dios de Sevilla afirman que la teleconsulta terapéutica y el aprendizaje académico telemático surgido a consecuencia del confinamiento durante la pandemia ha favorecido a niños con determinados perfiles del neurodesarrollo  en lo relativo a la consecución de objetivos terapéuticos, capacidad organizativa y rendimiento escolar.

El neuropsicólogo del hospital, Aarón F. Del Olmo, ha destacado que el cambio hacia lo telemático, que para muchos niños ha podido resultar problemático, para estos otros ha facilitado una serie de oportunidades que les han permitido desenvolverse con más facilidad que en las aulas o la consulta.

En primer lugar, el uso sistematizado de las Nuevas Tecnologías supone de por sí un factor de motivación para una generación que es tecnológica. Trabajar con pantallas, con los estímulos cambiantes y vivos que presentan las aplicaciones en este sentido predispone a los niños a interesarse en las materias a trabajar, siempre que todo el proceso esté guiado por profesionales. Además de esto, los niños que más rendimiento han obtenido de estos nuevos sistemas de trabajo han sido aquellos con perfiles disejecutivos, es decir, los que presentan mayores dificultades a la hora de organizarse, pues han podido recibir una doble ayuda: la de los padres, en casa; y la de sistemas telemáticos que permiten un control de la organización, como las Google class o Classroom u otras plataformas digitales. Este doble refuerzo ha permitido a niños con perfiles disejecutivos y TDAH a estructurar las tareas y el tiempo de un modo eficiente.

También los niños con Trastorno del Aprendizaje No Verbal (TANV) han sacado mucho partido a este modelo telemático, pues presentan dificultades en la coordinación motora o problemas viso-espaciales que en clase muchas veces se evidencian a la hora de dibujar o realizar actividades de educación física. La reducción del estrés y la ansiedad que les genera la exposición pública de estas dificultades ha desaparecido en el entorno telemático, por lo que desprovistos de esa presión, han alcanzado objetivos terapéuticos y académicos con menor dificultad. Del mismo modo, los pequeños con perfiles de dificultad sociocomunicativa han podido centrarse en el componente académico al reducir la carga social.

El neuropsicólogo del San Juan de Dios expone que estas herramientas recientemente incorporadas en las terapias han dejado al descubierto nuevas vías muy eficaces para trabajar con los niños para alcanzar determinados objetivos que, presencialmente, quizás se dificultan. “Que resulte más o menos favorable incluir la teleasistencia o la formación académica telemática o combinarlo con el modelo presencial depende mucho de cada niño y de los objetivos a conseguir, pero hemos de reflexionar acerca de qué debemos conservar de este período ‘digital’ forzoso en el que nos hemos visto inmersos a causa de la COVID-19, porque hemos podido comprobar en consulta que en usuarios con estos perfiles han obtenido un buen rendimiento o, al menos, se han conseguido objetivos puntuales con mayor rapidez”.