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06/10/2020 - 07:25 General

Desde esta área  se atiende a las personas ingresadas y a sus redes sociales más próximas para que la enfermedad no sea motivo de pérdida de calidad de vida, de discriminación o marginación social.

El Hospital San Rafael, perteneciente a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, ha reforzado su área de Trabajo Social para optimizar la atención en el proceso de hospitalización del paciente debido a la situación social actual.

En este sentido, el departamento ha intensificado su intervención con las familias a través de sesiones orientadas a conocer de manera más individualizada la situación previa del paciente, lo que repercute de manera directa en una gestión del alta más plena para contribuir a una mayor autonomía del paciente, pero con apoyo constante de su entorno: “En los últimos meses hemos detectado un aumento de preocupación por parte de los pacientes, que ante la situación que estamos viviendo, están sintiendo más impotencia a la hora de gestionar sus necesidades sociales de manera directa”, asegura la responsable del área de Trabajo Social del Hospital San Rafael, Beatriz Baena. “Por ello, estamos apostando por una mayor integración de su entorno familiar, no solo para poder orientarlos y que conozcan sus recursos, sino también para que puedan aumentar sus capacidades y herramientas de apoyo interpersonal para fomentar la confianza de su ser querido y, por tanto, su autonomía”.

La situación económica derivada de la crisis sanitaria está conllevando un aumento del perfil de pacientes hospitalizados con connotaciones sociales o con problemática asociada al alta hospitalaria que no disponen de capacidad para poder cubrir necesidades como el coste de un cuidador privado o de un recurso asistencial. Situaciones por las que este equipo especializado realiza una labor transversal diaria en todas las etapas del paciente desde su ingreso hasta su adaptación a la salida: “Tenemos la ventaja de contar con un equipo que desde el primer momento desarrolla un plan de intervención completo. Esta coordinación nos permite potenciar tanto sus propias capacidades y recursos tanto emocionales como materiales, además de ofrecerles el apoyo necesario para encontrar respuestas a sus necesidades de futuro” comenta Baena.

A partir del estudio, diagnóstico y tratamiento sociosanitario, desde el área de Trabajo Social hospitalario que constituye una pieza fundamental en los centros de San Juan de Dios, se atiende a las personas ingresadas y a sus redes sociales más próximas, para que la enfermedad no sea motivo de pérdida de calidad de vida, de discriminación o marginación social. “Realizamos un abordaje global - físico, emocional, social, laboral, del entorno...- para ayudar a aliviar el sufrimiento del paciente y sus seres queridos en una situación tan delicada como es la hospitalización“, explica la trabajadora social.

Así, el equipo de trabajo social del Hospital San Rafael realiza una tarea integral desde la detección a la derivación especializada en colaboración interdisciplinar gracias a un exahustivo trabajo en equipo y coordinación a todos los niveles, que permite incluso una continuación de la atención del paciente más allá del centro a través del seguimiento tras el alta hospitalaria. “Nuestra función es hacer de soporte real en la búsqueda de recursos, informar y orientar a las unidades familiares en cuanto a la nueva situación del familiar enfermo durante y después de la hospitalización, apoyo al final de la vida,  o de ser el caso, sepelio… Ya exista una situación de riesgo social o no”, asegura la responsable del área del Hospital San Rafael.

Durante esta crisis sanitaria, la labor del trabajo social del centro de la Orden Hospitalaria ha sido aún más relevante si cabe ya que ha sido la encargada de asistir a los pacientes a pie de cama para aliviar la situación de soledad que están viviendo con la restricción de visitas para velar por su seguridad. “El paciente hospitalizado necesita sentir que no está solo durante el proceso de la enfermedad. Durante la pandemia en este hospital hemos reforzado la plantilla de profesionales para poder apoyar aún más si cabe al enfermo”, afirma la profesional.

Según Beatriz Baena, la situación de la COVID-19 ha hecho que el miedo esté cambiando la vida de pacientes y familiares por temor al contagio en una situación de enfermedad previa, pero “su vida debe de continuar su curso y para eso estamos nosotros, para ofrecerles la ayuda y las herramientas desde la Hospitalidad para hacerlo de la mejor manera posible”.