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09/11/2012 - 10:48 General

Una veintena de profesionales dedicados a la atención pediàtrica han participado en el curso de Disfagia Orofaríngea impartido en Ciudad San Juan de Dios de Las Palmas.La deglución es una de las funciones básicas del organismo. En el caso de los bebés, esta función responde habitualmente a reflejos innatos que aplica al mismo tiempo que satisface sus necesidades nutricionales.
 


Pero en el caso de los pequeños con algún tipo de afectación neurológica, malformaciones, hipersensibilidad oral, etc. En estos casos serán movimientos que precisan ser aprendidos por el niño y que requieren su participación conciente y voluntaria. Este aprendizaje que proporciona herramientas para mejorar la eficacia y seguridad de la deglución para un estado de salud óptimo, es el objetivo del curso, que transcurrió a lo largo de tres días y al que asistieron Logopedas, Médicos, Dues, Terapeutas Ocupacionales, Fisioterapeutas y otro personal del ámbito sanitario, impartido por la Logopeda Especialista en Deglución Pediátrica, doña Raquel García Ezquerra.

Una de las alteraciones en este tipo de situaciones es la disfagia orofaríngea , que se presenta no como una enfermedad propiamente dicha , sino como un síntoma , que en la mayoría de las ocasiones se diagnostica de forma secundaria, pero que puede comprometer seriamente a la salud del bebé .

Debido a su característica sintomática secundaria , como se apuntaba anteriormente , es de vital importancia la detección precoz , mediante la determinación de los signos de alerta , ya que en el caso del paciente pediátrico es el único indicativo , que puede encaminar el diagnóstico  a estas edades.

El número de casos de pacientes pediátricos con disfagia , ha ido incrementando , no por el aumento de esta sintomatología , sino gracias a los programas de detección basados en los signos de alerta y la realización de pruebas complementarias que permiten consolidar o refutar la diagnosis.

La detección , el tratamiento y seguimiento del paciente precisa de la existencia de un equipo multidisciplinar . En el que las figuras de médico , el logopeda y el nutricionista, forman el corpus de la maquinaria necesaria para que el proceso de recuperación del paciente pediátrico sea eficaz.