El hermano Manuel García Viejo,

mucho más que un médico en África

 

El hermano Manuel García Viejo falleció en Madrid el 25 de septiembre como consecuencia del ébola, tras haberse contagiado al estar en contacto con sus pacientes en el Hospital de San Juan de Dios en Sierra Leona. Ejerció la medicina en el continente africano, donde trabajó 30 años para mejorar las condiciones de vida de los más necesitados.

 

Este médico internista especializado en enfermedades tropicales ha sido un enamorado de África, donde ha dejado una huella imborrable gracias a su carácter amigable y sencillo.

 

El compromiso de Manuel García Viejo O.H. con las misiones quedó de manifiesto en una entrevista de 2013, en la que aseguró que “mientras tengamos salud y podamos seguir aportando algo en estos países, aquí estaremos”.

 

Su trabajo, el de los hermanos George Combey, Patrick Nshamdze y la hermana Chantal Pascaline y de los trabajadores del hospital que también han fallecido recientemente a causa del ébola, representa un modelo a seguir para todos nosotros y para la sociedad en general en la medida en que nunca se dieron por vencidos ni mostraron dudas hacia la tarea que desempeñaban como misioneros, sin pedir nada más que poder seguir consagrando su vida al servicio de los demás.