El Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER)

Fundamentación del SAER

La atención espiritual y religiosa en las Obras Apostólicas de la Orden, constituye un punto esencial del proyecto asistencial juandediano. Asimismo contribuye de forma decisiva a la realización de la misión evangelizadora y pastoral de cada Obra.
A este respecto en los Estatutos Generales de la O.H. se dice lo siguiente:
"Todas las Obras de la Orden han de contar con un Servicio de Asistencia Espiritual y Religiosa, dotado de los recursos humanos y materiales necesarios. Pueden formar parte de este Servicio Hermanos, Sacerdotes, Religiosos/as y Colaboradores que cuenten con una formación adecuada en el ámbito de la pastoral. Éstos deben trabajar en equipo, coordinando sus actividades con los demás servicios de la Obra"

Y en la Carta de Identidad de la O.H. aclara:

"A partir de ahí, deberemos dar una asistencia que considere todas las dimensiones de la persona humana: biológica, psíquica, social y espiritual. Solamente una atención que trate todas estas dimensiones, al menos como criterio de trabajo y como objetivo a lograr PODRÁ CONSIDERARSE COMO ASISTENCIA INTEGRAL".

Ojetivo general del SAER de nuestro centro

Promover la Buena Nueva de Jesús a los usuarios, a sus familias y a los colaboradores del Centro, dándoles a conocer el mensaje del Evangelio, como lo hacía San Juan de Dios, teniendo presente que cada ser humano es un proyecto diferente y amoroso de Dios.

Destinatarios y acciones del SAER

Las personas asistidas, sus familias y los Colaboradores de nuestros centros son los destinatarios de la misión que desarrolla el SAER, cada uno en función de sus necesidades.

Cada vez más los SAER se encontrarán con personas no cristianas que soliciten atención religiosa de otras confesiones, incluso con usuarios, familias y profesionales no creyentes. Ellos también son destinatarios de la atención pastoral. A ellos también se deberán acercar brindándoles su servicio, ofreciéndoles su disponibilidad y su testimonio de amor misericordioso a ejemplo de Jesucristo Buen Samaritano.

Por otra parte, las acciones del SAER, de forma global, son las siguientes:
  • Bendición de la mesa del desayuno de los adultos de la Residencia.
  • Bendición de la mesa del almuerzo de los alumnos del colegio, y de los usuarios del Centro de Día.
  • Acompañamiento en los recreos: de los niños de la Escuela Infantil de Atención Temprana, y de los alumnos de Infantil.
  • Clases de Religión Católica, a los alumnos del colegio.
  • Formación: Taller Caminando con la Capacha. Encuentros de formación trimestral: religiosa, espiritual y del carisma de San Juan de Dios, dirigida a los colaboradores del Centro.
  • Acompañamiento espiritual y/o religioso a los usuarios, (y sus familias),  de rehabilitación, a los adultos de la Residencia, y a los del Centro de Día.
  • Acompañamiento espiritual y/o religioso a los colaboradores.
  • Taller de Relajación de iniciación a la oración dirigido a los usuarios adultos de la Residencia, y a los del Centro de Día.
  • Catequesis dirigida a los usuarios a los usuarios adultos de la Residencia, y a los del Centro de Día.
  • Celebración de los sacramentos.
  • Acogida y atención a las visitas de centros académicos y diferentes organizaciones que desean conocer la Ciudad San Juan de Dios.

Finalmente, a tener en cuenta, que por la realidad de la población de usuarios que va llegando: cristiano, agnóstico, ateo, musulmán, etc., estar atentos a esta realidad multireligiosa, siendo respetuosos en el momento de participar en nuestras celebraciones, y satisfacer lo que se demande al Servicio de Atención Espiritual y Religiosa desde estos sectores.

Sea como fuera, desde el Servicio de Asistencia Espiritual y Religiosa vemos que es mucho lo que queda por hacer en esta “Casa de Dios”, pero también comprobamos que los proyectos y las ideas no pueden superar a la persona en sí, y más concretamente, a la persona necesitada, que es el fin último de nuestra acción, y siempre “en el nombre de Jesucristo”.