Celebración

La solidaridad nos hace crecer

Con más de medio siglo de historia, las Fiestas de la Convivencia del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid) son ya una institución por sí mismas. Año tras año, esta celebración cuenta con la implicación de hermanos, residentes, familiares, trabajadores, voluntarios, bienhechores y vecinos de la villa.

Sandra Melgarejo

El lema de la 53ª edición, celebrada el pasado mes de junio, fue ‘Juntos seguimos creciendo’, elegido con el objetivo de transmitir que todos unidos podemos transformar la realidad, superar las dificultades y fortalecer las debilidades. De hecho, el centro no sería lo que es en la actualidad sin las aportaciones de cada una de las personas que han pasado por él.

Dos de los profesionales que, cada día, dan lo mejor de sí mismos para que la gran familia de San Juan de Dios en la localidad madrileña continúe avanzando son Marisol Barajas, de Admisión, y José Antonio Fernández, coordinador de la Unidad 4, quienes tuvieron el honor de dar el pregón. “Gracias a las fiestas, quienes trabajamos aquí sentimos que el centro se ilumina. Evolucionamos en humanización y técnicas, y siempre aprendemos a ser más sensibles con el dolor humano”, afirmaron.

Motivación para residentes y familiares

“Saludaos, abrazaos, bailad, dejaos llevar por la música y romped la monotonía”, animaron los pregoneros a los residentes. Son jornadas llenas de alegría y felicidad para ellos, el alma de la fiesta, pero también para sus seres queridos, que fueron recibidos el Día de las Familias por la gerente del centro, Elvira Conde: “Aportando juntos, cambiamos vidas. Nuestro compromiso es no dejar a nadie atrás y ser solidarios con el entorno”.

Para Isabel, hermana de un residente, “estas fiestas son muy importantes, ya que suponen una motivación muy grande para todos y, sobre todo, para la autoestima de los pacientes, que se encuentran acompañados y pueden enseñar a sus familiares todo lo que hacen a lo largo del año”. 

Solidaridad y convivencia, desde el colegio

“Cuando aceptamos la diversidad, aprendemos a comunicarnos, a escuchar y a reconocer al otro como alguien que tiene los mismos derechos que yo. Aceptar es tolerar las diferencias, promoviendo una cultura de solidaridad e inclusión para seguir creciendo juntos”, comentó Casimiro Dueñas O.H., superior del centro.

Y esa fue, precisamente, la finalidad de la XX Marcha por la Convivencia y la Solidaridad, celebrada en el marco de las fiestas. Más de 1.100 niños y niñas de Ciempozuelos se sumaron al recorrido, que partió del centro y llegó a la Plaza del Ayuntamiento. En opinión de Rocío Fernández, jefa de Estudios del Colegio Andrés Segovia, la importancia de esta iniciativa radica en que los más pequeños “tienen que aprender que todas las personas somos iguales y merecemos el mismo respeto”.

Los escolares leyeron un manifiesto en este sentido: “Muchas veces solo vemos parcialmente la realidad, algo que nos impide ser justos. Ahora somos capaces de comprender que cualquiera puede estar en situación de vulnerabilidad, en cualquier momento”.

En definitiva, todas y cada una de las actividades programadas en las 53 Fiestas de la Convivencia, desde los juegos al aire libre hasta los almuerzos en el recinto ferial, pasando por las obras de teatro y las actuaciones musicales, contribuyeron a hacer realidad el lema ‘Juntos seguimos creciendo’ y a ahondar en valores tan fundamentales como la solidaridad.