Celebración

El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, ejemplo de unión a través del respeto

Un año más, el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, se ha convertido en ejemplo de integración, trabajo en equipo y profesionalidad gracias al esfuerzo y la implicación de todos los que componen la familia hospitalaria.

Raquel Lozano Parra

 

A partir del 17 de junio y durante una semana, el centro madrileño ha acogido, como viene haciendo desde hace ya 54 años, una edición más de sus Fiestas de la Convivencia. Este año el lema elegido ha sido “Las diferencias nos enriquecen, el respeto nos une”, algo que cobra un gran significado en un lugar en el que conviven en gran armonía cerca de 1.800 personas entre residentes, trabajadores, voluntarios, hermanos, etc.

 

El pregón que supone el inicio de estas fiestas corrió a cargo de la subdirectora médico del centro, Maribel de la Hera, y del responsable de Admisión, Saúl Pérez. Durante su intervención señalaron que es fundamental saber respetar a los demás, ya que supone valorar y tolerar las diferencias y comprender que éstas fomentan nuestro crecimiento personal y el autoconocimiento. “El respeto es un valor muy importante que debemos cultivar día a día, pues la esencia de una relación reside en el respeto de las diferencias y no sólo en el disfrute de las semejanzas. Y junto con la empatía, puesta al servicio del respeto, conseguimos esas dosis de humanización que tanta falta hacen hoy día en nuestra sociedad", expusieron ambos durante el pregón.

Un programa repleto de actividades

Durante los siete días que duran estas fiestas se desarrolla un programa con actividades muy variadas y que suponen un compromiso de participación por parte de todos. Desde las actividades deportivas que encantan a los residentes; hasta los bailes de los propios trabajadores, siempre implicados al cien por cien; pasando por obras de teatro; conciertos; puestos de cerámica; de pintura y el mercadillo solidario, todo ello para alegrarle los días a los usuarios del centro.

Este año se ha celebrado la XXI Marcha por la convivencia y la solidaridad, en la que la implicación de todo el municipio de Ciempozuelos ha sido, una vez más, emocionante. La visita de los colegios y el día de las familias siempre dan un color especial a estos días de celebración. Este año, como novedad, ha coincidido el Día Mundial del Refugiado, ocasión en la que se pudo conocer un poco más sobre la acogida internacional y la implicación de la Orden Hospitalaria en la ayuda de los más vulnerables. El responsable del programa, Juan Carlos Gil, fue el encargado de dar a conocer todos los datos.

DECÁLOGO DEL RESPETO

 

Durante el pregón se hizo hincapié en que el respeto es un valor necesario, base de otros también fundamentales, y se expuso un decálogo del respeto:

  1. Respetarnos a nosotros mismos.
  2. Tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros.
  3. Ser capaces de atender y saber escuchar activamente.
  4. Reconocer el valor intrínseco de cada persona y sus opiniones.    
  5. Ponernos en el lugar del otro y reconocerlo como igual.  
  6. Ser tolerantes y comprensivos. Encontrar puntos de encuentro y limar diferencias.  
  7. Abrir nuestra mente a lo diferente.
  8. Enriquecernos moralmente y aprender todos los días.
  9. Tener paciencia, ser amables y cordiales.
  10. Ser generosos, cálidos y humanos. Como decía San Juan de Dios: Hacer el bien, bien hecho.

“Si aprendemos a aceptar la diversidad como algo normal, no será necesario hablar de inclusión, sino de convivencia”.