Celebración

La solidaridad protagoniza una velada muy especial

La segunda Cena benéfica San Juan de Dios reunió en Málaga a más de medio millar de personas que han querido contribuir a dar continuidad a los proyectos de la Obra Social de la Orden Hospitalaria.
 
 
Marta Ramos 
 
Cientos de ciudadanos de Málaga han vuelto a volcarse con San Juan de Dios. Más de medio millar de comensales mostraron su apoyo a las acciones sociales que se llevan a cabo desde la Orden Hospitalaria con su participación en la cena benéfica, que se celebró por segundo año consecutivo en la capital malagueña. Los comensales que asistieron a este evento solidario quisieron contribuir a la continuidad de los proyectos de la Obra Social, que prestan cada año atención social a más de 1.000 personas desfavorecidas en la provincia.  
 
La Hacienda Nadales, que forma parte del complejo asistencial dedicado a la salud mental que la Orden tiene en Camino Casabermeja, fue el escenario de la segunda edición de esta velada solidaria, con la que colaboraron entidades como la Fundación Unicaja, Mayoral, Sabor a Málaga, El Pimpi y Entorno Thyssen. El acto fue presentado por Luis Algoró y contó con la presencia y actuación de la cantante Encarni Navarro, que se sumó a la causa de manera altruista. 
 
El superior de los centros de San Juan de Dios en Málaga, Luis Valero O.H., quiso mostrar su agradecimiento hacia los malagueños por su compromiso con esta causa solidaria, “una respuesta maravillosa” que, según valoró, “contribuye a la viabilidad de la ayuda social que se presta desde la institución y a mejorar, por ende, la vida de las numerosas personas desfavorecidas que se acercan hasta los centros malagueños de San Juan de Dios para pedir asistencia”. 
 
El éxito de esta cena solidaria, que el año pasado contó también con la participación de más de 500 personas, ha puesto de manifiesto en la sociedad de la provincia la labor que se lleva a cabo desde la Orden Hospitalaria con personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, como son mayores dependientes que no pueden financiar su plaza en una residencia, personas en riesgo de exclusión social o con enfermedades mentales. 
 
Gracias a iniciativas como esta, San Juan de Dios puede dar continuidad a la cobertura de las necesidades básicas de dichas personas y contribuir a la mejora de su calidad de vida, aseguró el Luis Valero O.H., quien explicó que los fondos recaudados en esta cita, que ascienden a 25.000 euros, serán destinados a tres proyectos concretos en cada uno de los centros de la Orden Hospitalaria en Málaga. La recaudación sufragará, así, un taller de jardinería con invernadero dirigido a personas con discapacidad psíquica profunda en el centro de acogida San Juan de Dios; el cambio de una furgoneta de 25 años para el desplazamiento de los usuarios del centro asistencial y el equipamiento de la nueva enfermería de la residencia de ancianos de Antequera.
 
Más de 88 atenciones al mes  
 
Las cifras recogidas en la Memoria de Actividad de la Obra Social de San Juan de Dios en 2016 alertan de la continuidad de las situaciones de pobreza y desigualdad que viven muchas personas en Málaga. Ante esta situación, la Obra Social de la Orden Hospitalaria realizó, a través de todos sus programas, 1.060 atenciones en un año, lo que se traduce en más de 88 al mes.
 
En la residencia de mayores de San Juan de Dios, en Antequera, la Obra Social se encarga de cofinanciar el 70% de las 77 plazas de las que dispone gracias a proyectos como la campaña ‘Apadrina a un mayor’. 
 
El centro asistencial de Málaga es el dispositivo psiquiátrico más importante de la mitad sur de España y, a través de él, se atendió el año pasado a 93 usuarios procedentes de salud mental, psicogeriatría, discapacidad intelectual o atención médica especializada.  
 
El recurso con el que la Obra Social llega a más personas es el centro de acogida de San Juan de Dios. En 2016, fueron 296 personas las que se beneficiaron del programa de acogida nocturna; 322 los usuarios de los proyectos de atención social y orientación, 45 personas participaron en el programa de rehabilitación social, y seis personas que participaron en el programa de reinserción social. Desde que este centro comenzara a funcionar en 1991 en pleno centro histórico de Málaga, se ha procurado atención a más de 10.000 personas a través de algunos de los programas que tienen en marcha: higiene y vestuario; acogida nocturna en régimen de albergue, rehabilitación e inserción, personalizada e integral; o apoyo a la autonomía, que consiste en el seguimiento de grupos de convivencia que comparten piso y gastos en su proceso rehabilitador.