Desarrollo Solidario

Voluntariado vocacional para acompañar a alumnos con discapacidad durante el estado de alarma

La pandemia a causa de la COVID-19 y el decreto del estado de alarma del pasado 15 de marzo cambiaron la vida de muchísimas personas. De repente había que cumplir unas estrictas normas, no salir de casa y extremar las medidas de higiene y seguridad. Lo que se hacía habitualmente y lo que estaba instaurado como rutina pasó a ser solamente el recuerdo de un momento pasado.

 

Laura Coello

 

Una situación diferente, desconcertante e incierta en la que mantenerse ocupado cada día parecía la única solución posible. Sin embargo, esta circunstancia especial, difícil para todos, se convirtió en una nueva realidad aún más complicada para muchas familias españolas. Las personas con discapacidad, especialmente las más pequeñas, han sufrido esta pandemia sin comprender exactamente qué estaba pasando y sus familias, impotentes y frustradas, han tenido que lidiar con esta situación cada día desde el silencio en sus casas.

 

Atender a una persona con discapacidad intelectual no es una labor sencilla, pero menos aún cuando no se cuenta con el apoyo fundamental de cuidadores o docentes. No poder establecer una rutina diaria, con la realización de actividades, juegos y ejercicios ni tampoco contar con el afecto de otras personas aumenta la ansiedad y refuerza las conductas negativas de estas personas.

 

En el caso del Colegio de Educación Especial de la Ciudad San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra en Sevilla, una encuesta realizada a las familias de los alumnos con discapacidad intelectual del centro reveló la situación tan complicada que padecían estos hogares y la decisión fue clara e inmediata: los maestros y maestras del recinto se ofrecerían voluntarios para asistirles en lo que estuviese permitido, para proporcionarles compañía y  jugar con ellos.

 

El claustro de profesores del colegio decidió acompañar, de manera voluntaria y hasta dos veces en semana a sus alumnos con discapacidad que, debido a esta situación de emergencia, llevaban sin asistir a las aulas más de tres meses.

Alrededor de veinte maestros del centro decidieron ir un paso más allá y ejercer como voluntarios, recogiendo a estos chicos y chicas de su casa para darles un paseo, acompañarlos, montar en bici o jugar con ellos. A día de hoy, ya llevan más de dos meses atendiendo a más de una veintena de familias, que, gracias a esta ayuda, han podido atender otras necesidades vitales como ir a la compra, al médico o a realizar alguna gestión rápida que de otra manera, les sería imposible acometer.

Jesús Rodríguez, uno de estos maestros que ejerce el voluntariado, explica que desde el primer momento del estado de alerta, planificaron el curso a través de actividades que los alumnos pudieran desarrollar en sus casas, mediante videoconferencias o llamadas telefónicas. Además, cedieron puzles, cuentos y material para practicar distintas habilidades a aquellas familias que no disponían de recursos didácticos ni digitales. “Pero a través de una encuesta que realizamos a las familias, el centro detectó distintas necesidades, entre ellas la de que ante el confinamiento, el manejo de la ansiedad se hacía difícil en algunas situaciones y necesitaban aliviarla de alguna manera”, explica el maestro de San Juan de Dios. De ahí parte la idea de este voluntariado tan especial.

El maestro de la Ciudad San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra asegura que las familias reciben este voluntariado con mucho agradecimiento y emoción. “Saben que, a pesar de esta situación tan dura que vivimos todos, no nos olvidamos de ellos. Esas familias y sus niños son los otros héroes de esta pandemia”, concluye.

 

Un centro de atención integral

 

La Ciudad San Juan de Dios de Alcalá de Guadaíra en Sevilla es un centro de atención integral para gente con discapacidad de todas las edades que presta educación-asistencial y laboral a personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas (medio, severo y  profundo). Este centro comenzó a funcionar el 1 de octubre de 1969. La actividad del Centro está concertada con la Consejería de Educación y la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, respectivamente, y actualmente cuenta con distintos programas de integración e inserción además de su programa educativo. Esto es: Colegio de Educación Especial, unidad de día y unidad residencial. Este centro