Discapacidad

Valores y autoestima a través del deporte

El deporte es mucho más que ocio y diversión, y en el Centro San Juan de Dios, además, es sinónimo de terapia, de alegría y de superación. Esto lo demuestran los residentes que pertenecen al Club Deportivo Elemental San Juan de Dios. Un equipo de fútbol 7 que va más allá del ocio.

Raquel Lozano Parra

Asistir a un partido o a un entrenamiento del equipo de fútbol 7 formado por residentes del área de discapacidad intelectual del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (CSJD) es, sin duda, una lección de vida.

Diez residentes del centro, número que varía cada temporada, acuden de forma regular a los entrenamientos que tienen lugar dos días por semana. Además, todos los sábados compiten contra otros equipos, ya que forman parte de la Federación Madrileña de Deportes para Discapacitados Intelectuales (FEMADDI). Pero, como señalan sus monitores, jugar al fútbol forma parte de un complejo y completo tratamiento terapéutico.

Uno de los monitores y entrenadores del equipo, Pepe Durán, asegura que “el deporte les aporta valores, les hace crecer su autoestima, aumenta sus habilidades sociales y consigue que tengan más empatía con el otro”. La participación en campeonatos, ir como equipo invitado y otras veces ser los anfitriones, salir del centro, compartir vestuarios…, un complejo entramado de relaciones que permite una mejora del aislamiento en el que se esconden para estar integrados en la sociedad.

Su compañera, Nuria Benavente, afirma que los usuarios quieren estar en este equipo y que les gusta muchísimo. “Lo disfrutan y apuestan por ello”, dice. En su opinión, este tipo de terapias basadas en el deporte son importantes para su mejora personal y la del grupo. El tercero de los monitores que se encarga de entrenar al equipo, Roberto de Oro, destaca  que la dificultad que tienen estos chicos no es similar a lo que vemos en películas de cine, pero con constancia y trabajo se pueden conseguir grandes resultados y la evolución es notable.

Ilusionante es escucharles hablar de su experiencia y de sus compañeros. Abilio Gonzalo, uno de los chicos y actual capitán del equipo, se muestra enormemente orgulloso de jugar con sus compañeros a algo que les gusta, que les permite sentirse válidos y que les ayuda a cuidarse unos a otros.

Porque verles entrenar consigue sacar una sonrisa en todos los que lo viven. Una sonrisa cómplice, una alegría interior y una sensación de bienestar al ver la felicidad en sus caras. Porque todos, sin excepción, hablan maravillas de sus compañeros.

Tanto es así que durante el año 2019 y como herencia también de la película Campeones, los medios de comunicación han sido testigos de esta complicidad entre todos ellos. El trabajo en equipo y la solidaridad aflora entre todos ellos. Las risas, las bromas y la complicidad son el mejor de los indicadores.

UNA DÉCADA HACIENDO HISTORIA 

La inauguración del polideportivo Ciudad de Granada, en las instalaciones del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid), fue uno de los alicientes para que el hermano Juan Manuel López pensara en la creación de un equipo de fútbol. “De esta manera, nuestros pacientes podrán salir a jugar fuera y también podremos recibir la visita de los equipos rivales en el pabellón y, así, conseguir que más personas puedan disfrutar de él”, decía.

El coordinador de Enfermería del CSJD en esos años y actual coordinador de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, Roberto Izquierdo, en 2008 trabajaba en el CSJD y fue el encargado de informarse, pedir los permisos y reunir toda la documentación necesaria para poder constituir un equipo de fútbol oficial. De esta manera, la liga 2009-2010 fue la primera en la que participó el centro con un equipo federado. Primero en la Federación de Organizaciones en favor de personas con discapacidad intelectual de Madrid (FEAPS MADRID) y, a partir de la liga 2010-2011 en FEMADDI hasta la actualidad.