Editorial

Una asistencia basada en valores & Inteligencia Artificial (IA)

Sabemos que la revolución clave de las próximas décadas consistirá en la fusión de la biotecnología con la infotecnología. Si acumulamos suficientes datos biológicos (big data) y suficiente poder de computación, podremos entender a la persona mejor de lo que ella misma se entiende; predecir sus decisiones, sus deseos, controlar su vida e incluso sustituirla. Sin embargo, nuestro posicionamiento deberá estar iluminado por una ética recta y correcta sin dejarnos engañar por la pseudociencia.

Está volviendo a renacer la temática de la inteligencia artificial (IA) como tecnología surgida de la digitalización de la vida humana, y viene revestida de una oportunidad para recolocar nuestras ideas y creencias. Hay ventajas y riesgos en el empleo de la IA, pero se han de aceptar con astucia y decisión. La hospitalidad nos impulsa a acoger cuanto nos rodea y a caminar juntos el desarrollo evolutivo en que estamos inmersos.

Por cuanto nos corresponde, la IA afecta al sector en el que San Juan de Dios siempre ha estado trabajando: la salud de la población. Ha incorporado avances en sus atenciones sociosanitarias, desde una iluminación y enfoque éticos y con el máximo respeto a la dignidad de la persona. Siempre lo ha hecho con este estilo, que ha sabido mantener en continua evolución adaptativa. Ahora no puede desistir de él y con más razón en estos momentos, con un nuevo equipo directivo elegido y renovado en Roma, Superior General y Consejeros.

Ya sabemos y nos es familiar que una neurona artificial es una unidad con un número fijo de entradas (inputs) y salidas (outputs). Estas neuronas se vuelven más interesantes cuando se conectan en redes, como están en el cerebro, del que copiamos. El entrenamiento de redes neuronales es el gran reto de la IA, pues las máquinas ya están aprendiendo a curar, no a cuidar.

Estas rutas evolutivas las vamos siguiendo en esta publicación de San Juan de Dios en la sección Avanzamos esencialmente. Científicamente está tomando fuerza que, el algoritmo más importante de la naturaleza, es la evolución. Por tanto no debe ser tan mala, como para estar continuamente disertando entre creacionismo y evolucionismo. Tal vez habremos de integrarlos, siendo hospitalarios con cuanto nos va llegando. Como consecuencia, estamos avanzando en la clave del éxito de la medicina de precisión que nos llevará a la personalización.

Pero la atención sociosanitaria se enfrenta a problemas intrincados, en los que intervienen sistemas complejos, que resolverlos nos corresponde exclusivamente a nosotros, con toda nuestra humanidad y con humanización. A pesar de todo el entusiasmo, la tecnología y las capacidades puestos en la atención, hay dificultades que se resisten a desaparecer y, por lo tanto, demandan formas de inteligencia humana que no hemos sido capaces de reproducir. ¡Y dudamos se puedan llevar a cabo en un futuro: nunca una máquina sustituirá al profesional de la salud y del acompañamiento en el sufrimiento y el dolor! Tales como la empatía, la consideración de factores individuales, y el conocimiento del contexto en el que se produce el choque entre salud y expectativas. Caminamos hacia la asistencia sanitaria basada en valores.

Nuestra aventura, en San Juan de Dios, desea ser vehículo que canalice los intereses de tantas personas que están construyendo el edificio centenario de una idea, de un estilo de trabajar y de evangelizar, en la línea de la humanización que cada vez nos hace más sensibles a los demás. En cierto modo se van sumando a la red neuronal institucional.

Desde San Juan de Dios, damos pistas, sugerencias, hablamos de las experiencias de las personas que conviven con nosotros; damos información a las familias sobre los procesos de sus miembros enfermos o sufrientes; nos acercamos a quienes escogieron el camino equivocado de las adicciones, para que vuelvan a reencontrar su sentido en la vida. Aquí traemos algunas sugerencias y pistas orientativas.

Como no sabemos vivir solos, precisamos de una Misión Compartida, con quienes descubren nuestros valores y quieren hacer algo por los demás de forma desinteresada, altruista o con vocación. En San Juan de Dios, los valores de hospitalidad, calidad, respeto, responsabilidad y espiritualidad han sido conceptualizados por la propia institución tras muchos años de reflexión y de continuo cambio. Y no nos detendremos hasta que nos agotemos.