Editorial

Responsabilidad vs. Caducidad programada

Sabemos que todo el mundo miente, unas personas más que otras, pero esto puede que se acabe, pues en opinión de María Teresa Giménez (El Cultural, 03.05.2019), aunque “seguiremos mintiendo, pero el Big Data dirá la verdad”, pues en el “Ojo del Gran Hermano” vamos dejando nuestras propias huellas que nos irán delatando. Y seguidamente echaremos la culpa a las redes sociales de las que somos adictos. ¡Pues allá nosotros con nuestra responsabilidad!

 

Responsabilidad que pugna entre la necesidad y el deseo. Aunque la clave está en discernir bien entre lo que puedo, lo que debo y lo que me es permitido hacer. Quienes tienen poder deberían tener claro que en sus manos está la responsabilidad frente a ellos mismos y frente a los demás. Pues estamos inmersos en el escenario en el que la ciudadanía opina y además vota. Si no lo asumimos nos espera la caducidad y la desaparición por irresponsables.

 

Tenemos muchos años de historia y de experiencias y deberíamos ser expertos para comprender los problemas del presente desde la perspectiva del pasado. Pero no aprendemos. Y las historias se van repitiendo ciclo tras ciclo de la abundancia a la decadencia, del tejer al destejer… Como estamos hartos de casi todo, estamos enfermos de salud; consumimos tantos recursos que dejamos demasiada basura. Habremos de hacer ejercicios prácticos para digerir bien que controlar no es recortar sino racionalizar en función de los fines: no despilfarrar.

 

O cambiamos el rumbo que estamos llevando a nivel económico y asistencial o tendremos los días contados. El secreto está en conjugar bien estos conceptos: eficiencia, justicia y sostenibilidad. Estamos hablando del desarrollo sostenible o ecología integral… En caso contrario, ya sabemos lo que nos espera: la caducidad programada.

 

La revista San Juan de Dios trata de ser vehículo que canalice los intereses de tantas personas que están construyendo el edificio de una idea, de un estilo de trabajar y de evangelizar, en la línea de la humanización que cada vez nos hace más sensibles a los demás. Pues estamos en relación con los seres humanos, con la naturaleza y, quien tiene fe, con Dios.

 

En San Juan de Dios estamos en contacto con personas como el Dr. Antonio Bayés, un mito de la cardiología española que se merece con creces "bautizar" esta enfermedad: Síndrome de Bayés. Y lo más satisfactorio de ello es aportar nuestro granito de arena en los avances y la mejora del pronóstico de los ancianos que puedan estar en riesgo.

 

A las páginas de San Juan de Dios traemos experiencias de religiosos y seglares que conviven con nosotros; informamos sobre programas de formación de las Escuelas de enfermería marcando un estilo propio; nos acercamos a las personas mayores que siguen haciendo su camino personal, aún en medio de posibles sufrimientos. Y fomentamos el arte en las personas que, a pesar de estar “visitadas” por alguna enfermedad, siguen siendo productivas para sí mismas y para la sociedad con espíritu colaborativo.

 

Y en la línea de la Hospitalidad trabajamos la bioética como ética aplicada, pues nos acompaña en los escenarios de la relación clínica y toma de decisiones, de la gestión de la organización sanitaria, de la salud pública, de la gestión del conocimiento. Aunque sabemos que la ética puede ser individual, pero nunca individualista, con el estilo de Juan de Dios, con humanización, apelamos a la continuidad responsable del buen hacer, no a la caducidad.