Entrevista

“La mitad de las consultas del servicio de urología en el hospital del Aljarafe han sido resueltas telefónicamente”

Durante la crisis de la COVID-19, los centros de la Orden de San Juan de Dios en la Provincia Bética impulsaron la telemedicina. Un proyecto que permite realizar consultas no presenciales sin perder la calidad de la asistencia sanitaria. Dicho proyecto, diseñado por el área de Sistemas de Información de la Orden en la Provincia que dirige Luis Peñas, ya ha sido ejecutado por los profesionales de los centros, entre ellos, por el jefe de urología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, Jaime Bachiller.

 

 

Luis Peñas, director del área de Sistemas de Información de la Orden en la Provincia Bética

 

San Juan de Dios. ¿Cómo ha incidido la crisis de la COVID-19 en el proyecto de telemedicina?

Luis Peñas. Ha sido un catalizador importante. Tanto los Sistemas de Información Hospitalaria (HIS) como los de videoconferencias y los protocolos de teletrabajo ya estaban desarrollados, pero su implantación era muy residual. En el momento en el que la crisis llegó, todo estuvo preparado para echarlo a andar de manera masiva.

 

SJD. ¿En qué consiste el proyecto?

LP. Uno de los criterios de calidad tenidos en cuenta, en relación a la experiencia del paciente, es la accesibilidad. No solo en tiempo, sino también en forma. La tecnología nos permite, en la actualidad, llevar a cabo tareas de forma no presencial sin perder los criterios de profesionalidad, cercanía, acompañamiento y humanización.

 

SJD. La telemedicina permite desde la realización de consultas hasta el intercambio de información profesional, ¿el proyecto se centra en algún área?

LP. Actualmente esta doble vertiente es la que se considera en la Provincia Bética. A través de nuestras herramientas los profesionales pueden comunicarse entre ellos como hacen con los pacientes.

 

SJD. ¿Hay especialidades más idóneas que otras para su implantación?

LP. En cuanto a la revisión e información de resultados sobre las pruebas complementarias o las consultas externas, todos los servicios o especialidades son similares. Esto no sucede con servicios eminentemente presenciales, como los de rehabilitación.

 

SJD. En los centros que no son meramente clínicos, como los de salud mental o discapacidad, ¿también se ha implantado el proyecto?

LP. En la Clínica Nuestra Señora de La Paz sí se ha hecho un uso de la videoconferencia por su gran volumen de consultas externas. En el caso de los centros de Ciempozuelos y Málaga, el servicio ha servido para que los pacientes se comunicaran con sus familiares.

 

SJD. ¿Qué novedades o avances están previstos?

LP. Los esfuerzos están enfocados a facilitar a los pacientes y sus acompañantes su presencia en los centros, reduciendo sus tiempos y estancias. Esta ayuda será prestada a través de la evolución de la aplicación corporativa que podrán instalar los pacientes en sus móviles.

 

Jaime Bachiller, jefe de urología del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe

 

SJD. ¿Qué incidencia ha tenido en la actividad diaria el proyecto de telemedicina?

Jaime Bachiller. Creíamos que la telemedicina en urología no tenía mucho sentido. Sin embargo, en este tiempo hemos atendido a casi dos mil pacientes y la mitad de las consultas han sido resueltas telefónicamente. Los pacientes también se han ahorrado los desplazamientos, porque además contamos con herramientas para enviarles, por ejemplo, las analíticas y adherirles los fármacos a su tarjeta sanitaria.

 

SJD. ¿Cómo ha sido la adaptación de los pacientes?

JB. Buena, entendían las indicaciones al no poder salir de casa. Creo que la telemedicina es un cambio enorme de paradigma. Si el paciente sabe que se le va a llamar, hará un hueco. Además, hay que tener en cuenta el ahorro de los desplazamientos.

 

SJD. ¿Cómo se está trabajando desde su especialidad?

JB. Hemos elaborado un proyecto en el que se trabaja en tres ámbitos y en el hospital contamos con dos áreas de teleconsulta con ordenadores, teléfonos, escáneres…

 

SJD. ¿Cuáles son esos ámbitos?

JB. Uno es con los médicos de atención primaria a través del programa TeleConsulta, donde los médicos de cabecera nos derivan a los pacientes, por lo que nos relacionamos médico a médico. Después están, fundamentalmente, las revisiones oncológicas, en las que muchas veces solamente es ver analíticas y hablar con los pacientes. En este caso, si las infraestructuras del paciente lo permiten, podemos incluso verlos y hablar directamente cara a cara. La última área se refiere a las sesiones clínicas con los médicos de atención primaria. En cualquier caso, el problema de este sistema es que muchos pacientes mayores que no saben usar las nuevas tecnologías.

 

SJD. ¿Cómo se podría ayudar a estos pacientes a habituarse a la telemedicina?

JB. El hospital ha sacado una aplicación informática donde los pacientes disponen de un montón de información del centro e incluso por ahí podemos trabajar con ellos. Yo creo que será a través del teléfono como contactaremos con los pacientes más mayores.