Entrevista

Olga Grande: “Ver cómo nuestros usuarios superan todos los obstáculos sin rendirse es una lección de vida”

Olga Grande, coordinadora de Enfermería del área de discapacidad intelectual del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid)

“Gratitud”, ésa es la palabra que a Olga Grande le evoca su trabajo como coordinadora de la unidad 2, con usuarios con discapacidad intelectual. Empezó como auxiliar de enfermería del Centro San Juan de Dios, en Ciempozuelos (Madrid) hace 24 años. Tras finalizar sus estudios de Enfermería en la Escuela Universitaria “San Juan de Dios” continuó su labor en el centro, siendo en la actualidad coordinadora de enfermería de la Unidad 2, con usuarios de discapacidad intelectual. “Es una satisfacción ver a los residentes intentar superarse en su día a día, superando todos los obstáculos que se encuentran y sin rendirse nunca. Para mí es una lección de vida”, dice.

Raquel Lozano Parra

San Juan de Dios: El próximo 3 de diciembre es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, ¿qué supone este día para el Centro San Juan de Dios (CSJD)?

Olga Grande- Este día supone una oportunidad para sensibilizar y dar visibilidad a las barreras que existen en la sociedad para las personas con discapacidad y para promover su integración plena en la sociedad. De esta forma podemos contribuir en la lucha de los retos que aún quedan por conseguir: ayudar para promover la autonomía personal, conseguir espacios y entornos sin barreras para todos, acceso a una educación accesible e inclusiva e inclusión laboral.

SJD- ¿Ellos son conscientes de ese día? Si es así, ¿qué supone para ellos?

OG: Se trata de un día muy especial para los residentes, ya que son los protagonistas en todos los actos que tienen lugar en el centro y se intenta que participen de forma activa las actividades que se organizan. Los usuarios lo viven como un día de fiestas.

SJD: ¿Cuántos usuarios hay y cuáles son sus características?

OG: En el área de atención a personas con discapacidad intelectual del Centro San Juan de Dios se presta atención integral y especializada a 519 varones mayores de 18 años con discapacidad intelectual y graves trastornos de conducta que no pueden ser atendidos en su medio familiar habitual.

Los problemas de conducta graves en las personas con discapacidad suponen uno de los principales retos en los servicios de atención a personas con discapacidad intelectual. Estas conductas generalmente suponen un riesgo para la integridad física propia o de terceras personas e interfieren en la calidad de vida del individuo y de quienes conviven con él, ya que impiden o dificultan su integración en contextos comunitarios.

SJD: ¿Cómo es percibida la discapacidad intelectual por la sociedad?

OG: El campo de la discapacidad intelectual ha evolucionado de manera muy significativa en España en la última década, teniéndose más en cuenta en diferentes ámbitos. Hay muchas políticas sociales que nos llevan a la integración de este colectivo y, a su vez, hay más conciencia de la necesidad de apoyo en determinadas situaciones.

Todavía queda mucho por hacer, como que la sociedad entienda que la integración es cosa de todos. Se necesitan muchas iniciativas que propicien la participación de estos ciudadanos de pleno derecho.

SJD; ¿Qué se podría hacer para que esto cambiara?

OG: Creo que el planteamiento tiene que ir desde la lucha por defender sus derechos tal y como están recogidos en la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, ratificada por España en el año 2008.

De forma más específica trabajar con las personas con discapacidad para que puedan lograr los siguientes objetivos: progresar con los apoyos adecuados para obtener un máximo  grado de autonomía e independencia; que puedan expresar y que se respeten sus opiniones, deseos, miedos, sueños y proyectos; acceder a todos aquellos recursos y prestaciones necesarios que garanticen su calidad de vida (sanitarios, educativos...); disponer de un entorno accesible que se  adecue a sus necesidades y recibir un trato normalizado que garantice el respeto a su intimidad y privacidad.