Formación

Juan M. Arribas y Soledad Ferreras: “Podemos asegurar lo que más nos importa: formación de calidad y seguridad para todos”

El Campus de Ciencias de la Salud “San Juan de Dios” ha superado uno de sus exámenes más exigentes. Tras meses de duro trabajo, el centro está preparado para seguir formando a los alumnos ante todos los escenarios posibles y garantizar prácticamente el cien por cien de presencialidad.

 

Raquel Lozano

 

Este año 2020 está siendo marcado, sin duda, por la pandemia del coronavirus. Toda la sociedad está evolucionando hacia una nueva normalidad que aún se desconoce bien cuál será. Los hospitales han sufrido de estrés e impotencia para atender a quienes más lo necesitaban y las relaciones personales están cambiando.

 

Pero también los centros educativos han vivido, sufrido, un cambio radical en su forma de hacer. Ejemplo de ello es el Campus de Ciencias de la Salud “San Juan de Dios”, formado por la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios-Comillas (EUEF) y el Centro de Formación Profesional que la Orden tiene en Ciempozuelos, Madrid.

 

A mediados de marzo nos encontramos con que alrededor de 1.000 alumnos tenían que suspender su formación presencial para pasar a hacerlo de forma online. Una prueba que el campus superó con nota y cuyo trabajo ha sido alabado por todos.

 

Pero el examen no acababa ahí. Había una segunda parte y esta tenía que ver con la vuelta, o no, a las aulas en septiembre. Desde el mismo momento en el que el campus cerraba sus puertas, su dirección, junto con todo el profesorado, empezaba ya a trabajar en una vuelta a las aulas segura y con todas las garantías.

 

Este trabajo se tradujo en que el campus, a final de curso, estaba preparado para los tres escenarios posibles: formación presencial, online y mixta. “Fuera cual fuera la decisión de la administración, el centro podía asegurar lo que más nos importaba: una formación de calidad y segura para todos”, afirman los directores de la EUEF, Juan M. Arribas, y del Centro de FP, Soledad Ferreras.

 

Para ello, la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, en coordinación con la Universidad Pontificia Comillas, ha establecido protocolos de actuación y han acometido diferentes reformas para poder garantizar la enseñanza durante el curso académico 2020-2021.

 

Un campus moderno y versátil

 

Una de las grandes ventajas del campus, como señalan todos los implicados, se encuentran la existencia de aulas grandes y el disponer de unas instalaciones modernas y versátiles.

 

Por este motivo, ha sido posible agrupar a todos los alumnos en una misma aula, manteniendo la distancia de seguridad recomendada. Se han instalado cámaras para poder ofrecer las clases en streaming, es decir, que los estudiantes que tengan que estar en casa puedan seguir las clases en directo e interactuando con sus profesores ante cualquier duda o aclaración.

 

Otra de las novedades introducidas son las pantallas de televisión. Al unir las clases y convertirlas en aulas mucho más grandes, ha sido necesario acercar la pizarra a los alumnos, algo que se ha conseguido con estas pantallas que permiten la visibilidad adecuada a los alumnos del final de la clase.

 

Grupos burbuja

 

Otro de los grandes esfuerzos ha sido conseguir establecer grupos burbuja. El objetivo es intentar, pese al elevado número de alumnos, que no se mezclen entre clases y evitar así cualquier riesgo.

 

Por ello, se han diferenciado entradas y salidas, y aulas con diferentes grupos. El amarillo, el verde y el azul indican los espacios por los que los alumnos deben acceder al centro y las clases donde recibirán su formación.

 

También el suelo se ha marcado con flechas que indican el sentido de la marcha y con franjas que aseguran la distancia de seguridad a mantener al esperar en conserjería o secretaría.

 

La biblioteca se ha reestructurado y el servicio de cafetería también se ha adaptado a las nuevas circunstancias.

 

Prácticas, el reto de este año

 

Gracias a la coordinación de todos los trabajadores del campus (desde conserjería hasta limpieza, pasando por administración, secretaría, docencia, jefatura de estudios y dirección) las instalaciones han comenzado el curso con total seguridad y, muy importante para todos, garantizando una formación de calidad para todas las titulaciones.

 

Sin embargo, hay otra gran lucha para las universidades madrileñas: la formación práctica. Al cierre de este número, la Comunidad de Madrid ha suspendido la formación práctica de los estudiantes en los hospitales públicos y centros de salud. Desde el campus se está trabajando y negociando para que esta situación cambie, aún más teniendo  en cuenta que los alumnos de muchas de las titulaciones fueron requeridos para trabajar en los meses más duros de la pandemia.

 

Pero mientras llega una solución, el centro dispone de un Centro de Simulación Interprofesional y de Investigación en Ciencias de la Salud (CSIICS), compuesto por Laboratorios de Simulación de Alta Fidelidad (LASAF) y un Laboratorio de Biomecánica y Análisis de Movimiento (LABAM), lo que permite a los alumnos realizar prácticas y simulaciones similares a las que tendrían en la red de hospitales de la Comunidad de Madrid.

 

Asimismo, en la formación profesional, se puede realizar formación complementaria asociada, gracias a plataformas y aplicaciones facilitadas por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

 

Delegados COVID

 

El campus dispondrá de tres delegados COVID (dos para la Escuela de Enfermería y Fisioterapia y uno para el centro de Formación Profesional). Todos ellos, sanitarios, se encargarán de detectar posibles contagios y establecer los protocolos definidos por el Ministerio de Sanidad para garantizar la seguridad de todos.