Pastoral

La atención espiritual dentro de los equipos interdisciplinares

Sonia Moreno Guinea

Agente de Pastoral. Hospital San Juan de Dios. Sevilla

La Carta de Identidad de la O.H. nos indica que: “Debemos dar una asistencia que considere todas las dimensiones de la persona humana: biológica, psíquica, social y espiritual. Solamente una atención que trate todas estas dimensiones, al menos como criterio de trabajo y como objetivo a lograr podrá considerarse como asistencia integral”[i].

Para velar por que esta atención se lleve a cabo es fundamental el trabajo en equipo. Un solo profesional por sí mismo no puede, ni debe, abordar todas las necesidades que puede presentar la persona atendida, y tampoco podemos compartimentar a la persona de tal manera que cada uno se haga responsable sólo y exclusivamente de su parcela profesional.

Un equipo interdisciplinar es un grupo de profesionales que trabajan juntos, adaptando cada uno de ellos su práctica a las de los demás, para alcanzar objetivos en común[ii]. Esto significa poner el foco en la persona y no en el profesional. El trabajo en equipo tiene una meta en común: el bienestar completo de la persona atendida, y para ello cada miembro ha de conocer y comprender la dinámica del trabajo que se realiza con esta persona; su desarrollo requiere la participación efectiva en el trabajo y una buena relación con los demás miembros del equipo.

Trabajar en equipo interdisciplinar supone que cada miembro aporte, desde su rol profesional las necesidades que ha identificado y colaborar en la detección de otras que pueden surgir a lo largo de su relación con el paciente.

Se trata de evitar actuaciones aisladas. Por ejemplo, un trabajador social a lo largo de su intervención con el paciente, puede descubrir sentimientos de soledad y angustia en la persona; o un auxiliar de clínica detectar la grave problemática social que presenta una familia. Eso no significa que sean estos profesionales los que tenga que resolver estas necesidades. El trabajo en equipo implica saber abordar en primera instancia la problemática identificada, para posteriormente derivar y compartir en el equipo un abordaje más específico en función de los objetivos establecidos. Es decir, los miembros del equipo interdisciplinar son capaces de detectar necesidades en todas las dimensiones de la persona atendida, derivando y colaborando en el abordaje común de las mismas.

Según el Informe de la Conferencia de Consenso[iii] “los cuidados espirituales deberían ser parte integral de cualquier modelo de cuidados de la salud centrados en el paciente. […] los modelos de cuidados espirituales deberían ser interdisciplinares”.

En los centros de la Orden Hospitalaria los Servicios de Atención Espiritual y Religiosa son los encargados de atender las necesidades espirituales y religiosas de los enfermos y asistidos, sus familias y los profesionales de los centros. El SAER como servicio asistencial, es un instrumento más para llevar a cabo una asistencia verdaderamente holística, aportando los contenidos específicos de su misión. 

El agente de pastoral, o el capellán, es el profesional dedicado de forma específica al acompañamiento espiritual. El agente de pastoral es el miembro del equipo experto en la atención a la dimensión espiritual y es quien tiene la responsabilidad de liderar dicha atención, diseñando un plan de atención pastoral específico para la persona atendida. Este plan será compartido y dialogado en el equipo. Igualmente el agente de pastoral debe ser sensible en la detección de necesidades en otras dimensiones de la persona y derivarlas al profesional experto.

Por lo tanto, ¿pueden un enfermero, un médico o un trabajador social identificar una necesidad espiritual y/o religiosa?, partimos de la premisa que no solo pueden sino que deben mostrarse sensibles a esta dimensión del ser humano. Sin embrago gracias al trabajo interdisciplinar no les corresponderá a ellos el abordaje. Se trabajarán en el equipo estas preocupaciones siendo el agente de pastora/capellán quien lleve a cabo una actuación más específica.

En este modelo interdisciplinar de cuidados, los profesionales sanitarios deben identificar la presencia de problemas y de recursos espirituales, para realizar las derivaciones apropiadas a los miembros de los Servicios de Atención Espiritual y Religiosa. Por eso es necesario que todos los profesionales que forman parte de los equipos reciban formación sobre aspectos espirituales.

A modo de resumen podemos afirmar que el trabajo en equipo interdisciplinar debe ser la herramienta que permita el abordaje integral de la persona. Es fundamental el papel de los distintos profesionales para que el enfermo y sus cuidadores encuentren recursos útiles para satisfacer sus necesidades espirituales en situaciones de enfermedad, dolor y duelo. Como parte integrante del equipo interdisciplinar, el SAER realizará una serie de actividades cuyo objetivo principal será la intervención especifica en la búsqueda de sentido, la necesidad de conexión y la confianza en la trascendencia personal[iv].

 



[i]Carta de Identidad de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. La asistencia a los enfermos y necesitados según el estilo de San Juan de Dios. Curia General  Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Roma, 2002 (revisada 2012).

[ii] VV.AA. Espiritualidad en Clínica. Una propuesta de evaluación y acompañamiento espiritual en Cuidados Paliativos. Monografías SECPAL Nº6. Noviembre 2014

[iii] Puchalski, C. et al. La mejora de la calidad de los cuidados espirituales como una dimensión de los cuidados paliativos: el informe de la Conferencia de Consenso. Medicina Paliativa 2011; 18(1):55−78.

[iv] La Pastoral al Estilo de San Juan de Dios. Curia General  Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Roma, 2012.