Pastoral

La Hospitalidad como servicio a la sociedad

* Elena Iglesias López

Desde hace dos años, la Orden Hospitalaria apostó por reactivar y poner mayor presencia desde la pastoral en el Centro Docente de San Juan de Dios de Ciempozuelos. Un espacio que ha albergado en este curso 2017/2018 a casi 1.000 alumnos. En él se imparten estudios relacionados con el ámbito sanitario en la Escuela Universitaria “San Juan de Dios”, como los grados de Enfermería y Fisioterapia o los másteres de Cuidados Paliativos, Biomecánica y Fisioterapia Deportiva. Además de otras titulaciones en el Centro de Formación Profesional Específica como los grados superiores de Integración social e Imagen para el diagnóstico y medicina nuclear, Radioterapia y dosimetría o Documentación sanitaria; y los grados medios de Cuidados auxiliares de enfermería o Atención a la personas en situación de dependencia.

La propuesta de este proyecto pastoral consiste en continuar un camino trazado en el pasado y potenciar espacios de encuentro, oración y reflexión a la luz de la figura de San Juan de Dios. Por ello, el dicho proyecto tiene como objetivos evangelizar y humanizar el centro donde se forman los profesionales del mañana a través de cuatro pilares fundamentales: Formación, Oración, Celebración y Compromiso.

1.- Formación: Se pretende promover el desarrollo de la dimensión espiritual y religiosa de los integrantes del centro, a través de la reflexión, el acompañamiento y la difusión de testimonios, charlas o seminarios. Poniendo especial énfasis en la difusión de los valores y la figura de San Juan de Dios como modelo de cuidado.

2.- Oración: A través del silencio, la música y la presencia frente al Señor se procura generar espacios de encuentro que permitan abrir el corazón y hacer una pausa.

3.- Celebración: Vivenciar para luego poder testimoniar y compartir en comunidad festividades y momento importantes durante el año litúrgico.

4.- Compromiso: Dar testimonio de todo lo vivido y celebrado, es decir, poner en práctica aquellas acciones concretas que los jóvenes se sienten llamados a realizar.

El mundo que nos rodea cambia a una velocidad nunca vista, y los jóvenes de hoy, como los de ayer, se cuestionan y están en búsqueda. Desean ser escuchados y comprendidos, lo que les lleva a estar abiertos a nuevas formas y experiencias de encuentro con el otro y con Dios. Eso no significa que lo antiguo no sirva, ni que haya que perder la herencia espiritual recibida, sino que tenemos la posibilidad de dar un nuevo aliento a nuestro carisma histórico. Porque al igual que Juan de Dios, en este tiempo hemos de estar atentos a todo lo que nos rodea. 

Se pide a los centros docentes que prepararen a los jóvenes para profesiones del futuro que igual todavía no se han inventado. Esta compleja tarea pasa por preparar a personas que sepan reconocer sus cualidades, dones y valores, y que no tengan miedo de ponerlas en práctica y al servicio de los demás. En sus inicios, San Juan de Dios también se rodeó de jóvenes que quisieron seguirle, poner sus dones al servicio y responsabilizarse de una misión, interiorizando su función en la búsqueda de nuevas formas de atender.

En el Sínodo de los Obispos 2018, enfocado hacia los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, el Papa animó a los jóvenes a presentarse a Dios como son. “Jesús no quiere que te «maquillen o photochopeen» el corazón”; Francisco afirma que Jesús nos ama así como somos y tiene un sueño para realizar con cada uno de nosotros.

Desde septiembre de 2018 se ha comenzado a impartir en el centro docente una nueva asignatura: “La Hospitalidad como servicio a la sociedad”, con el objetivo de descubrir, potenciar el valor de la HOSPITALIDAD y poner en práctica aquellos recursos personales que son necesarios para llevar a cabo una atención integral que humanice la asistencia en el ámbito de la salud. Hoy en todas las casas-hospitales de San Juan de Dios hay presencia de profesionales jóvenes, gente con ganas de hacer cosas que pueden ser los nuevos artífices de los cuidados físicos, psicológicos, sociales o espirituales de las personas a las que cuidamos, haciendo que el valor de la Hospitalidad se haga presente, con una caridad sin límites y entrega apasionada como motor de nuestro trabajo.

Esta generación es el futuro, podemos decidir hacia dónde queremos que camine nuestra sociedad. Estamos a tiempo de hacer que la herencia recibida de San Juan de Dios, además de ser acogida con veneración, pueda ser traducida en nuevas expresiones, vivida en formas culturales nuevas y sentidas de una nueva forma. Este es nuestro reto. Finalmente concluiré con algunas reflexiones de alumnos, qué mejor testimonio que el suyo:

  • Hospitalidad es poder dar el cariño y el respeto que los pacientes se merecen en el momento que pasan a estar a nuestro cargo. Somos profesionales que damos un paso al frente y plantamos cara a todos los que nos venga. (Natalia)
  • A través de la parábola del Buen Samaritano, entiendo el amor hacia el prójimo como un mandamiento no como una simple  sugerencia, el amor se muestra a través de las acciones y las actitudes. Todos los que nos rodean merecen respeto, compasión y amor. Siempre que dejemos de lado todos los prejuicios que tenemos, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás, comenzaremos a poder acoger a todo el mundo por igual y a sentirnos completamente llenos, debido a que no cerraremos las puertas y estaremos dando oportunidades de todo tipo a aquellos que más lo merecen. (Marta)
  • Nosotros como alumnos también formamos parte de la Orden, por lo que es importante que conozcamos los valores que la definen, para poder llevarlos a cabo en nuestra práctica profesional y en nuestro día a día. (Patricia)
  • Ante una realidad cambiante y llena de injusticias habría que poner en práctica las ideas de San Juan de Dios, para vivir la hospitalidad en todas sus dimensiones e ir dificultando la existencia de la pobreza y la exclusión. Los jóvenes cada vez tenemos una mejor preparación profesional y hay más medios a nuestra disposición, por ello no nos olvidemos de la Hospitalidad. “porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles” Hebreros 13,2. (Marta)
  • San Juan de Dios es una figura esencial hoy en día especialmente en la enfermería, en el cuidado de los demás y en el mundo sanitario. Ante la creciente deshumanización, San Juan de Dios nos muestra cómo poner corazón a lo que hacemos. (María)

 

*Agente de Pastoral

Centro Docente San Juan de Dios

(Ciempozuelos)