Reportaje

La fotografía, un medio de expresión para las personas con adicciones

Hacer de la fotografía su herramienta de trabajo, ha sido para Alberto Ruiz y Laura Egido, enfermeros del CAIC (Centro de Atención Integral al Cocainómano) de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, una gran satisfacción personal y profesional.

Raquel Lozano

Los dos enfermeros han trabajado conjuntamente en el tratamiento de las adicciones, un mundo que, como señala Laura en el blog de la clínica, Abretumente.org, “junto con su recuperación y rehabilitación es algo complejo y desconocido para la sociedad e, incluso, para muchos de los profesionales sanitarios”.

“A través de la fotografía, y siempre manteniendo el anonimato de los pacientes, queremos mostrar al mundo una pequeña parte de lo que viven durante el tratamiento. Queremos reflejar los momentos, las sensaciones y las emociones que nos transmiten al personal que trabajamos con ellos”, indican.

La experiencia piloto tuvo lugar hace unos meses creando una muestra fotográfica que se expuso durante semanas en el hall, para que pudiera ser vista por todos los que se acercaran a la clínica. “Creemos que mediante una muestra de fotografía es posible transmitir la realidad desconocida de los procesos de desintoxicación y captar, gracias a las imágenes, la atención que no es posible con las palabras”, afirmaba Laura en ese momento.

El equipo estaba formado por Laura como “directora creativa”, encargándose de buscar ideas, ver la manera de hacer otra realidad, prepararlo todo, coordinarse con los pacientes, etc. Alberto como fotógrafo. Su formación en este campo le permite tener una visión muy personal y profesional y es quien consigue convertir esas ideas en realidad. Y, por último, pero parte fundamental de todo el proceso, los residentes. Alrededor de 12 usuarios del CAIC se implicaron cien por cien en la elaboración de esta exposición. Ellos se encargaban, además de manifestar diferentes ideas, de poner los pies de foto a cada imagen, expresando de forma sincera sus sentimientos más profundos.

Como señalan Alberto y Laura, “ha sido fascinante ver cómo se involucraron de tal manera que hicieron suyo el proyecto, desarrollando su parte más creativa y siendo capaces de representar sentimientos y emociones”. “No debemos olvidar -recalca Alberto- que estos pacientes no saben de sentimientos, son grandes “evitadores” del malestar físico y emocional, y con esta actividad fueron capaces de identificar y expresar esos sentimientos”.

Vocación más allá de profesión

Una de las grandes características de la clínica, y en concreto de sus profesionales, es la gran vocación que éstos tienen en el desarrollo de su trabajo. Una vocación que se traduce en una implicación que es, sin duda, lo más valorado por todos los residentes. Con esta experiencia, una vez más, el trabajo ha ido más allá del horario laboral, pero el esfuerzo merecía la pena. Ambos explican que todo para ellos era una fuente de inspiración y las horas volaban pensando en cómo transformar la inspiración en una realidad.

Los resultados superaron las expectativas de todos. Para Alberto supuso un reto “intentar expresar tantos sentimientos sin fotografiar caras, sólo usando gestos, luces, manos…”. Para Laura fue un momento de “mucho equipo, mucho pensar y una gran implicación”. Y para los residentes supuso muchas cosas pero, sobre todo, “la emoción de poder pensar en algo sano, de abrir su mente a la creatividad y tener ilusión por un ocio saludable que llevar a casa, poder desarrollar, fundamental para no volver a su mundo anterior”, destacan Laura y Alberto.

Esta experiencia ha sido una novedosa terapia para los pacientes, deseosos de sentirse comprendidos, aceptados y, sobre todo, de sentir que el mundo es mucho más que las drogas. Pero no sólo ellos han salido beneficiados. Laura Egido y Alberto Ruiz, no pueden evitar sentirse orgullosos de los resultados conseguidos y de ver reconocido todo el esfuerzo. Sin duda, ésta ha sido la primera experiencia de muchas, porque ambos tienen en mente nuevas ideas que materializarán muy pronto.

VALORES DESARROLLADOS

La puesta en práctica de esta actividad fomentó el desarrollo de unos valores fundamentales para la recuperación de este tipo de pacientes.

  • Trabajo en equipo
  • Tolerancia
  • Paciencia
  • Diálogo
  • Llegar a acuerdos

TEMAS TRABAJADOS

Con esta actividad, se ha podido observar que se trabajan diferentes temas de gran importancia para los pacientes, siendo parte importante de su terapia:

  • Acompañamiento
  • El reflejo de su vida diaria
  • Mostrar su rutina en el centro al exterior
  • Mirar hacia fuera
  • Ponernos en su lugar. Entenderles