Rostros

Félix Quintas Díaz O.H.:“Si volviera a nacer, sería otra vez hermano de San Juan de Dios”

El hermano Félix repasa más de 70 años vinculado a la Orden Hospitalaria y concluye que, aunque ha trabajado duro, “el gozo ha sido mayor”.

Sandra Melgarejo

Antes de comenzar la entrevista, el hermano Félix advierte de que es “de lágrima fácil”, así que dejamos los pañuelos a mano, porque hacer un repaso de más de 70 años vinculado a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios es, sin lugar a dudas, emocionante. Félix Quintas Díaz OH nació en Torrecilla de la Jara (Toledo) el 30 de enero de 1932. Con nueve años era monaguillo y estuvo a punto de entrar en el seminario, pero su familia no tenía los medios suficientes. Así que el sacerdote de su pueblo escribió a los hermanos hospitalarios de San Juan de Dios de Ciempozuelos y la respuesta no tardó en llegar: había una plaza vacante en su colegio.

El joven torrecillano llegó por primera vez a la localidad madrileña en 1946, con 14 años. Al poco tiempo, tras involucrarse en el cuidado de los enfermos y ver cómo trabajaban los hermanos, se animó a ser uno de ellos. Una vez superados el noviciado y la formación, comenzaron sus numerosos viajes. Porque con los kilómetros que ha recorrido el hermano Félix se podrían dar varias vueltas al mundo.

Sus primeros destinos fueron Córdoba, Jerez y Granada, y regresó a Ciempozuelos como responsable de una unidad asistencial. Pero en 1957 se fue a América, donde pasó 22 años. Después de ejercer de enfermero en las ciudades venezolanas de Caracas y Maracaibo, aterrizó en Perú como director de Enfermería en Arequipa y, posteriormente, en Lima, encargándose de los quirófanos.

Y, de ahí, vuelta a Venezuela, como superior en Caracas y Maracaibo durante varios trienios, intercalando también un periodo como superior en Lima. Durante sus últimos seis años en América, también fue delegado provincial en Venezuela, Perú y Ecuador. Él dice que siempre ha ido adonde le han mandado, pero quienes le conocen aseguran, con cariño y admiración, que “quien siempre ha mandado ha sido él”.

Regreso a España

Cuando volvió a España, su primera parada fue en Ciempozuelos, en Administración, pero el hermano Félix no tuvo la maleta guardada durante mucho tiempo, ya que, dos años más tarde, se fue a Alcalá de Guadaíra (Sevilla) como superior, después a Tenerife y de allí a Ciempozuelos,  con el mismo cargo. Cansado de tanta responsabilidad, se marchó a Las Palmas de Gran Canaria tres años, un periodo dedicándose a niños, que le sirvió para recuperar fuerzas y volver a ser superior en Sevilla, hasta el año 1999, cuando regresó a Ciempozuelos y decidió parar de hacer equipajes.

Desde entonces, se encarga de la caja de pagos para residentes, “el banco”, como lo llaman ellos. “Lo que más me gusta es el trato diario con los enfermos. No se trata solo de darles su gratificación económica, sino de acompañarles. Me cuentan sus cosas y yo les doy consejo”, relata. También es cronista del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos, encargándose de dejar por escrito los acontecimientos más relevantes.

A sus 86 años dice que, si volviera a nacer, elegiría la misma vida. Eso sí, no empezaría de cero, sino con los conocimientos que tiene ahora, “aunque sea hacer trampa”, reconoce sonriendo. Comenta que “rectificaría muchas cosas”, si bien asegura que está “muy satisfecho” con el trabajo que siempre ha desempeñado con alegría y entusiasmo: “He trabajado duro, pero el gozo ha sido mayor”.