Rostros

Jorge Figueroa Vázquez: “De San Juan de Dios he aprendido a estar siempre al servicio de los demás”

Jorge Figueroa entró en contacto por primera vez con la Orden de San Juan de Dios con 16 años, mediante su profesora de Religión, quien le invitó a participar como voluntario en una actividad del centro de Alcalá La Real. Quedó tan satisfecho con esta experiencia que, al poco tiempo, se integró en un grupo pastoral del Hospital de Sevilla y participó en campos de trabajo en Ciempozuelos y Alcalá, también como voluntario. Precisamente en la Ciudad San Juan de Dios del municipio sevillano estuvo trabajando durante un tiempo como maestro de Educación Especial y estrechó aún más los vínculos con la Orden.

“De San Juan de Dios he aprendido a estar siempre al servicio de los demás, sin esperar nada más que la satisfacción de haber hecho las cosas bien”, asegura este árbitro sevillano, que desde unos meses forma parte del cuerpo de arbitraje de fútbol de Primera División Nacional.

Una experiencia en la que, según cuenta, le han sido de mucha utilidad los valores adquiridos como voluntario y trabajador en la Orden. “Todo lo que aprendes lo intentas desarrollar en tu vida personal y profesional. Valores como la honestidad o la justicia, la credibilidad, que creo están muy presentes en San Juan de Dios, también lo están en mi profesión como árbitro”, destaca Jorge Figueroa.

Su fe y su afición por el fútbol han ido siempre de la mano y le han llevado a conseguir de lo que más orgulloso se siente “ser buena persona, que la gente te reconozca por lo que has hecho, no por lo que eres”.