Salud Mental

La integración social de las personas con patologías mentales es posible

Los pacientes de la unidad de salud mental del Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga participan de proyectos innovadores para potenciar su inserción social, un aspecto clave en la normalización de su enfermedad y en la mejora de la calidad de vida.

Sylvia Madero

El 35% de los 366 pacientes que atiende el centro pertenece a la unidad de salud mental. Consciente de la importancia de su integración y socialización, ha creado una serie de programas que, tal y como asegura el director médico del centro, Diego Arenas, son herramientas indispensables para mejorar su calidad de vida.

“Estos pacientes no tienen por qué permanecer apartados, sino todo lo contrario, siempre teniendo en su pronóstico, nivel de autonomía y necesidades de supervisión. Además, su tratamiento no solo debe basarse en el diagnóstico y las pautas farmacológicas y psicoterapéuticas, sino también en potenciar la relación entre las personas y el contacto emocional”, explica el director médico.

Una de estas iniciativas es la inserción de los pacientes que tienen alto nivel de autonomía a través de un entorno doméstico y comunitario tutelado. El centro cuenta con viviendas adaptadas en Málaga, donde conviven 21 pacientes aprendiendo valores como la responsabilidad y la colaboración, algo que favorece en gran medida su integración en la sociedad. Auxiliares de enfermería y terapeutas les supervisan y ayudan a realizar sus labores diarias, desde lavar la ropa hasta hacer la compra o administrar su dinero y el comunitario.

El papel de la familia es clave en la normalización de la enfermedad del paciente, pero existen casos en los que los usuarios, por diferentes motivos, no reciben visitas en el centro. Por ello, y para reforzar los vínculos familiares, se ha creado el programa de Acercamiento familiar, con el que los usuarios pueden visitar su lugar de origen, acompañados de terapeutas y monitores, así como participar en eventos importantes en el seno familiar fomentando sus lazos.

Los pacientes, también acompañados, realizan las denominadas Salidas terapéuticas, para familiarizarse con actividades cotidianas como coger un autobús, controlar los cambios al pagar y practicar habilidades sociales. Incluso, y en función de su nivel de autonomía, estas salidas se pueden dar de manera autónoma para disfrutar de sus aficiones. Asimismo, el centro ha impulsado los Talleres prelaborales para que aprendan unos conocimientos básicos que, en el futuro, les servirán para buscar empleo.