Salud Mental

Proyecto REULE: Una década rehabilitando a personas con enfermedad mental grave y duradera

Octubre es el mes de la Salud Mental. El día once, cada año, se conmemora el Día Mundial para recordar una enfermedad que, junto con el consumo de sustancias, es la principal causa de discapacidad en el mundo. El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos es el más grande de España en número de camas que atienden a personas con este tipo de enfermedades.

Raquel Lozano

Su gran especialización, experiencia e implicación facilitaron en octubre de 2008 la instauración del proyecto REULE (Proyecto de Rehabilitación en Unidades de Larga Estancia). El objetivo de este programa es “crear un entorno rehabilitador evitando la imagen del centro psiquiátrico como entorno que aísla, sino como un espacio perfectamente válido para atender la enfermedad mental grave”, afirma Juan Jesús Muñoz, psicólogo clínico coordinador de rehabilitación del área de salud mental del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos y responsable del proyecto.

Como él mismo señala, “pese a todo el esfuerzo del centro y el buen trabajo previo de sus profesionales, con anterioridad a esta iniciativa las altas eran prácticamente inexistentes o anecdóticas, reduciéndose a casos aislados”. Sin embargo, a raíz de este proyecto se ha adoptando un nuevo enfoque. Como ejemplo, se han creado Pisos de Integración Comunitaria (PIC) y en la actualidad hay cinco ordenados jerárquicamente por nivel de autonomía: dos en el municipio de Aranjuez y tres en Ciempozuelos. En total suman 18 camas “que facilitan una mayor calidad de vida a nuestros usuarios en el entorno comunitario. En el caso de Aranjuez, por ejemplo, apenas reciben supervisión dada la autonomía alcanzada por los usuarios”.

Al mismo tiempo, se ha facilitado una unidad de cuidados psiquiátricos prolongados más óptima en el aprovechamiento de los recursos en la que las permutas suponen la derivación de usuarios rehabilitados a dispositivos comunitarios que, en ocasiones, tienen dificultades para el abordaje de casos que se benefician de este dispositivo. “La permuta entre estos perfiles facilita una mejor adecuación de los recursos a los pacientes”, destaca Juan Jesús Muñoz.

“Nuestra ambición ha sido grande -añade- y también hemos intensificado el trabajo con las familias, lo que ha permitido que, en bastantes ocasiones, se hallan restablecido los lazos familiares que habían sido dañados por las dificultades que conllevan las afecciones mentales”.

Resultados in crescendo

En la actualidad, el número de camas concertadas con la Comunidad de Madrid es de 286, de un total de 894. Desde que comenzó REULE, hace ahora una década, ha habido 176 ingresos en la unidad de cuidados psiquiátricos prolongados con los que se ha intensificado el trabajo desde la nueva óptica rehabilitadora, algo que no ha sido incompatible con reevaluar los casos previamente ingresados y aplicar las mismas medidas. Juan Jesús Muñoz incide en que “las medidas del proyecto han empezado a dar sus frutos 5 años después del inicio, es decir, los cambios de enfoque no son sencillos y el trabajo con trastorno mental grave ha de estar investido de un aura de esfuerzo, perseverancia y, sobre todo, paciencia”.

“Sin duda, estas cifras irán multiplicándose en los próximos años en paralelo a la consolidación de este modelo de trabajo”, augura el coordinador de rehabilitación del área de Salud Mental del CSJD.

Proyecto REULE en cifras

 

Desde su creación hace ahora diez años, ha habido:

  • 176 ingresos en la unidad de cuidados psiquiátricos prolongados
  • 15 altas domiciliarias (el usuario vuelve a su casa o piso familiar)
  • se ha reubicado a 25 usuarios
  • el 26 por ciento ha sido dado de alta a diferentes niveles
  • un 17 por ciento de externalizados en diferentes dispositivos o a sus domicilios de origen
  • 9 personas derivadas a mini residencias
  • 2 usuarios en pisos de la Comunidad de Madrid
  • 23 derivaciones PIC