Vivir el patrimonio

Hallado en París el fragmento de una Carta de San Juan de Dios

Hace unos meses, un pequeño fragmento de una carta de San Juan de Dios fue encontrado entre los relicarios en la capilla de la clínica Oudinot de París.

 

Este pequeño fragmento, o mejor dicho estas dos partículas de papel, una de las cuales lleva dos letras escritas a mano y la otra algunos rastros de tinta, provienen del folio 4 de la segunda carta de San Juan de Dios a la Duquesa de Sessa, actualmente conservada en la Basílica de San Juan de Dios de Granada, España.

 

Parece que estos fragmentos, que se habían desprendido de la carta, fueron recuperados y colocados en este pequeño marco por el Padre Raphaël Meyer, Superior General de la Orden, probablemente durante su visita canónica a España en 1923. De hecho, en esta ocasión, había ido a Granada a reconocer las reliquias de San Juan de Dios y su sello es visible sobre la segunda carta a la Duquesa de Sessa.

 

Esta frágil carta de ocho páginas ha sido restaurada y encerrada entre dos hojas de papel especial para protegerla y para que no se pueda desprender ninguno fragmento. Por lo tanto, tras consultar con la Curia General de Roma y el Director del Museo de San Juan de Dios de Granada, se acordó que el relicario singular de la Clínica Oudinot permaneciera en París, habiendo sido colocado un papel químicamente neutro detrás de los fragmentos para asegurar una mejor conservación.

 

Este descubrimiento insólito enriquece la historia de la segunda carta a la duquesa de Sessa, la más larga que tenemos de San Juan de Dios, pero que nos ha llegado recientemente, en circunstancias todavía misteriosas.

Marie Rablat

Archivera de la Curia Provincial de Francia