Vivir el patrimonio

El pintor de la heroicidad de San Juan de Dios

Francisco Benavides Vázquez

La imagen más popular de San Juan de Dios nació de los pinceles de Manuel Gómez Moreno. La vida del santo de Granada inspiró a este intelectual granadino para plasmar su figura en un lienzo de grandes dimensiones que hoy, después de tantos años sigue siendo un icono irremplazable de San Juan de Dios.

Don Manuel Gómez Moreno nació en Granada el 26 de junio de 1834 y murió en la misma ciudad el 20 de diciembre de 1918.

Le tocó vivir en la Granada de entre siglos; en ese periodo de la Historia que se abre con la Restauración de 1875 y los reinados de Alfonso XII y, desde 1886, de Alfonso XIII. Años de una interesantísima y a veces desgraciada vida social y política de España en donde se suceden gobiernos bipartidistas, conservadores y liberales, Cánovas y Sagasta a nivel nacional; Eduardo Rodríguez Bolivar y Manuel Rodríguez Acosta, por un lado, y Juan Ramón la Chica y Mariano Zayas, por otro, en Granada.

Son los años de la pérdida de las últimas colonias americanas, Cuba, Puerto Rico y Filipinas (1898); se funda el PSOE de Pablo Iglesias (1886).

Mientras, en Granada se funda el Centro Artístico el 12 de abril de 1885, de cuya prestigiosa institución, hoy felizmente resucitada, sería don Manuel Gómez Moreno vicepresidente, bajo la presidencia de don Vicente Arteaga, ocupando entonces el número 20 de la Plaza Nueva.

Tal vez la faceta más conocida de nuestro granadino ilustre sea la de autor de la magnífica Guía de Granada, publicada en 1892, dedicada a su amigo Eduardo Rodríguez Bolivar, y en la que ya se dice ser Profesor de la entonces Escuela de Bellas Artes de Granada, correspondiente de las Academias de San Fernando y de la Historia y del Instituto Arqueológico Alemán.

Fue profesor y director de la Escuela de Artes y Oficios, y gran promotor de esta institución en Granada, la actual Escuela de Arte, "la mejor Escuela de Arte", según palabras del propio Unamuno, con su sede actual en la calle Gracia.

Como historiador e investigador marcó la senda a su hijo Manuel Gómez-Moreno Martínez.

Pintor de temas muy variados, fundamentalmente de Historia, además de retratos, se nos hace más familiar en Granada por ser el autor de esos dos grandes lienzos titulados La salida de la familia de Boabdil de la Alhambra (1880), donde elige como escenario un patio interior del monumento nazarí; y San Juan de Dios salvando del incendio a los enfermos del Hospital Real (1880), hoy en el Museo de Bellas Artes.

Nació y vivió en una casa de la Plaza Benalua junto a la Casa de los Pisa, que el tiempo caprichosamente ha querido que tras su derribo fuera adquirida por la Orden Hospitalaria para ampliación de la Residencia de Mayores San Juan de Dios. A diario pasó por la puerta principal de la Casa de los Pisa. Gran conocedor y admirador de la figura de San Juan de Dios siendo para él siempre espejo de caridad.

En diciembre de 1878 iniciaba con su esposa y su hijo Manuel, un viaje que le mantendría dos años alejado de Granada. La Diputación Provincial de Granada le concedía inesperadamente una pensión para estudiar en Roma. A cambio de su disfrute se había comprometido a pintar dos cuadros para la Provincia. La moda imponía que fueran lienzos de grandes dimensiones y tema histórico. Había cumplido cuarenta y cuatro años y se preparaba para acometer los grandes lienzos a que le obligaba la pensión; los dos serían de tema granadino. El primero, La salida de la familia de Boabdil de la Alhambra. El segundo, que realizaría con menos tiempo pero más experiencia, fue pintado en pocos meses y afectado por una crisis de malaria. Se trataba de San Juan de Dios salvando a los enfermos del incendio del hospital Real de Granada. En este tema se aunaban aspectos históricos y religiosos.

La devoción y el respeto que siempre sintió Gómez Moreno hacia San Juan de Dios y su Orden hospitalaria trascendieron a su hijo al que le debemos la puesta en valor de la biografía del Santo de Francisco de Castro y el Proceso de Beatificación con motivo del IV centenario de su muerte.

Otro lienzo, también pintado probablemente en Roma durante estos años de pensionado, es una imagen del Sagrado Corazón de Jesús que se expone en el Museo San Juan de Dios de la Casa de los Pisa, firmado y fechado.

Manuel Gómez-Moreno vivió en primera persona la efervescencia de la Restauración de la Orden Hospitalaria en Granada tras los procesos desamortizadores y sin duda con su obra contribuyó a la divulgación de un estilo de cuidar que había nacido en Granada de manera profundamente religiosa y heroica. El respeto de la Orden hacia su persona siempre fue notable y considerada. Solo hay que recordar que fue amortajado y enterrado con el hábito hospitalario, gesto que resume la estima recíproca que siempre se dispensaron mutuamente.

Están siendo numerosas las exposiciones y otros eventos que conmemoran el centenario de la muerte de un gran intelectual granadino. Desde estas páginas nos sumamos con gusto a esta celebración.