Toda una vida dedicada al servicio a los demás

PEDRO FERRERA

El Hermano José Ramón Pérez Acosta y el Hermano Isidoro de Santiago Sánchez celebraron recientemente sus 50 y 25 años de profesión religiosa, respectivamente, en dos emotivos actos acontecidos en la capilla del Hospital de San Juan de Dios de Tenerife y en la iglesia de la Residencia de Sagasta de Sevilla.

1. ¿Qué significa para ustedes este aniversario de su profesión religiosa?

Hno. José Ramón Pérez. Es una gran alegría poderlo hacer con salud y gracia de Dios entre enfermos, hermanos, familiares y amigos, por haber sido esto lo más grande que acaeció en mi vida: que fue Jesús el que me llamó y eligió, y que yo acepté seguirle gozoso, sin limitación de tiempo ni de edad.  Las realidades de San Juan de Dios y su obra en el mundo me han llenado siempre y han alentado mi camino de misericordia.

Hno. Isidoro de Santiago. Ha supuesto hacer un alto en el camino para contemplar una parte de mi historia personal que ya es pasado. Y lo he hecho desde una actitud de agradecimiento. Le he dado gracias primero a Dios, origen y fundamento de mi llamada vocacional, y, luego a la Orden Hospitalaria, como institución que me acoge y que me ha permitido crecer como persona creyente y sensible ante el sufrimiento de los más necesitados.

2.- ¿Qué labores han desempeñado en todo este tiempo?

Hno. J.R.P. Lo más importante para mí es que soy un cristiano Hermano de San Juan de Dios y que, dejándome llevar siempre por la voluntad de Dios expresada a través de mis Hermanos y Superiores, he ejercido varios puestos en la Orden, pero ningún cargo me deslumbró y siempre serví tratando de que la sonrisa brillara en mi rostro.

Hno. I.S. Los Hermanos estamos siempre muy ocupados en actividades dirigidas a humanizar la asistencia de las personas a las que atendemos. No obstante, no podemos perder de vista que lo fundamental es el “ser”, más que el “hacer”. A lo largo de estos 25 años he procurado ser un buen Hermano de San Juan de Dios desarrollando las responsabilidades de promotor vocacional y formador y llevando a cabo tareas de gestión y gobierno, entre otros cargos.

3.- Desde su punto de vista, ¿a qué se debe esta crisis de vocaciones religiosas? ¿Hay soluciones?

Hno. J.R.P. La vocación es algo muy grande como para que podamos escogerla  o rechazarla solo porque me gusta o no. No obstante, se ha venido instalando en los últimos años una cultura de la provisionalidad que ha desplazado a la hasta ahora bien vista unidad familiar y se ha cargado los compromisos religiosos de por vida como anticuados e innecesarios. Por ello, tenemos que seguir redescubriendo la belleza que supone en la vida el dedicarse a solo a Dios y al prójimo, la verdad que nos transmite el Evangelio, la vida de Jesús y la misión de la Iglesia en el mundo.

Hno. I.S. Son muchos factores los que están influyendo en esta prolongada crisis de las vocaciones. La desestructuración de las familias o el rechazo a lo permanente; la poca credibilidad en la Iglesia como institución, y otros elementos internos que impiden la atracción para que surja la ilusión por la Llamada. De este modo, la solución pasa por aunar fuerzas, hacer creíble este modelo de vida con el ejemplo personal y comunitario. Poner los ojos solamente en Él y dejarnos guiar por su Palabra.

4.- ¿Qué supone para ustedes haber realizado estas funciones en una Orden como la de San Juan de Dios?

Hno. J.R.P. Me siento muy feliz. Los Hermanos de San Juan de Dios seguimos siendo cercanos a las personas que lo pasan mal, estamos junto a verdaderos dramas humanos y al lado de los que más sufren. Nuestra misión sigue estando cargada de esperanza e impulsada por muchos y buenos profesionales que se mueven con el espíritu y los valores de San Juan de Dios. Y siempre está en el corazón de la institución y de sus miembros el espíritu misionero que nos sigue demandando servir la hospitalidad de San Juan de Dios.

Hno. I.S. Encontrarme con san Juan de Dios ha supuesto para mí todo un regalo del cielo. Profundizar en su vida, identificarme con su misión, me ha llevado a descubrir al Dios compasivo y misericordioso del Evangelio. Si somos fieles a lo que Dios nos pide, tenemos la oportunidad de actualizar cada día la parábola del Buen Samaritano. Todos los miembros de la familia de San Juan de Dios tenemos que “oler” a enfermería, a albergue, a centro de mayores…, solo así tendrá sentido hablar de proyectos, planes estratégicos, gestión por proceso... El mejor proyecto es el que Dios tiene para sus predilectos.

BODAS DE ORO DEL HERMANO JOSÉ RAMÓN PÉREZ ACOSTA

El Hermano José Ramón Pérez Acosta, Superior del Hospital San Juan de Dios de Tenerife, celebró recientemente sus Bodas de Oro de profesión religiosa. El solemne acto conmemorativo de sus 50 años de impecable trayectoria fue celebrado por el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, en la capilla del Hospital con una misa en la que el Hermano José Ramón renovó sus votos de castidad, pobreza, obediencia y hospitalidad ante el Superior de la Provincia Bética, el Hermano Julián Sánchez, y el director general de Centros, Juan José Afonso, además de un numeroso grupo de familiares y amigos.

BODAS DE PLATA DEL HERMANO ISIDORO DE SANTIAGO SÁNCHEZ

El Hermano Isidoro de Santiago, Secretario Provincial y Superior de la Residencia San Juan de Dios de Sevilla, recibió a finales del mes de septiembre un merecido homenaje al cumplirse sus 25 años de profesión religiosa en un acto íntimo consistente en una Eucaristía de Acción de Gracias. Dicha ceremonia estuvo oficiada por el Hermano Antonio González Sáez de Tejada (sacerdote), en la iglesia de la Residencia. Además del Superior Provincial, Hermano Julián Sánchez Bravo, estuvieron presente numerosos hermanos de la Provincia Bética que quisieron compartir con el Hermano Isidoro tan emotiva celebración.