“Las ayudas públicas son el respaldo para el desarrollo de muchos proyectos sociales”

Desde el año 1990, Ana Vélez es responsable de uno de los servicios de gestión de las subvenciones estatales destinadas a la realización de programas de interés general con cargo al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para la atención a personas con necesidades especiales. Como consecuencia de este trabajo conoce a la perfección a San Juan de Dios, al figurar la Fundación Juan Ciudad ONGD como una de las organizaciones adscritas a este servicio.

En esta entrevista nos desgrana los detalles de su trabajo y su relación con San Juan de Dios.

Pregunta.- ¿Cómo valora el trabajo realizado por San Juan de Dios en la sociedad actual?

Ana Vélez.- Mi trayectoria profesional ha estado estrechamente ligada a los servicios sociales, por lo que conozco muy de cerca la labor que realiza San Juan de Dios. En mi trabajo habitual, al igual que se hace con otras entidades que acuden al Ministerio en demanda de información técnica, he mantenido reuniones periódicas con los responsables de los centros de la Orden, sobre todo, en el momento de la preparación de los proyectos sociales a presentar en las correspondientes convocatorias de subvenciones.

Del trabajo que realiza la Orden valoro especialmente la calidad de los servicios, en cuanto a la atención del enfermo, siempre con afecto y cariño tanto  por parte de los hermanos como de los profesionales; la hospitalidad como referente de su misión a nivel asistencial, asumiendo la atención situaciones complejas de familiar en dificultad social, y la gestión de los recursos disponibles para cubrir las necesidades de la situación actual, además de la permanente formación que esta organización ofrece a sus profesionales que trabajan con responsabilidad y compromiso.

P.- ¿Cómo se realiza el reparto de estas subvenciones?

El Ministerio distribuye el crédito disponible teniendo en cuenta la valoración final que obtienen los programas presentados, que han de ajustarse a unos requisitos y prioridades concretas. Además se tiene en cuenta la capacidad de gestión de la organización para que la subvención obtenga la máxima rentabilidad social.

En la convocatoria de 2015 con el crédito total disponible, que ha sido de 220.977.507 euros, se han financiado 1.272 programas de un total de 470 entidades, entre las que se encuentra la Fundación Juan Ciudad ONGD, que ha recibido para llevar a cabo un importante número de programas y proyectos, siendo una de las cinco organizaciones que reciben un mayor importe.

Particularmente, esta convocatoria tiene un carácter especialmente emotivo para el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ya que la Orden Hospitalaria ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015, la condecoración más importante que se entrega en España.

P.- ¿Cómo ha evolucionado la política de ayudas sociales en los últimos años?

A.V.-La política del Ministerio en la concesión de estas subvenciones ha sido la de priorizar una serie de necesidades, que se han recogido en las últimas convocatorias, centrados en la atención a personas con necesidades socio sanitarias, educativas o de inserción laboral, así como el fomento de la seguridad ciudadana y prevención de la delincuencia, y ello a través de una nueva regulación por ejes de actuación, que entró en vigor en la convocatoria de 2013, y a la que todas las entidades tienen que ajustarse si quieren participar en la misma.

En este momento, se ha visto como cada año se incrementa el número de entidades que acuden a estas ayudas, que suponen una importante fuente de financiación para alguna de ellas, como para San Juan de Dios, a quien se viene financiando tanto sus obras  la adecuación y mejora de las infraestructuras de alguno de los centros y el equipamiento de sus servicios  para la atención que requieren los acogidos en los mismos como gastos de mantenimiento y actividades especiales, tales como servicios de respiro familiar, atención a familias en dificultad social, personas con alzhemer, grandes discapacitados dependientes, drogodependientes, unidades de atención mental, albergues, comedores sociales etc., de ahí su importancia de que el Ministerio siga apoyando la continuidad de estas convocatorias, ya que todos estos dispositivos suponen la mejora de las condiciones de vida de las personas menos favorecidas.

P.-¿De dónde proceden los fondos que usted gestiona?

A.V.- Actualmente, las subvenciones estatales que gestiona el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad proceden de la asignación tributaria del IRPF, es decir, la cruz que los españoles señalan en su Declaración de la Renta, con la opción de aplicar un porcentaje del 0,7% para otros fines sociales destinados a organizaciones sociales sin ánimo de lucro que llevan a cabo programas sociales para colectivos en situación de dificultad social.

La recaudación anual resultante se distribuye entre distintos ministerios, de la forma siguiente: para proyectos de acción social de interés general que gestiona el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (78%), para programas de cooperación exterior del Ministerio de Exteriores y Cooperación (19%) y para iniciativas dirigidas a favorecer el medio ambiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (3%).

P.-¿A dónde se deben destinar dichas subvenciones?

A.V.- Nuestras subvencionen tienen carácter finalista, lo que supone que se han de destinar al fin social que justificó en su momento la subvención concedida, es decir, para actuaciones concretas y determinadas, lo que implica no poder destinarse a otras necesidades que la organización tenga. Tampoco el Ministerio puede adquirir compromisos de futuro, dado el origen y evolución de este crédito que depende anualmente de la voluntad de los ciudadanos.

En este sentido, los servicios que prestan los centros de San Juan de Dios en España, vienen siendo complementarios de aquellos que actualmente prestan las comunidades autónomas, por esta razón, las subvenciones que reciben del IRPF son para aquellas necesidades no cubiertas por las mismas, bien por su elevado coste o por las características especiales del servicio.

En un futuro próximo, podría participar como voluntaria de San Juan de Dios

Una vez que finalice su etapa laboral, Ana Vélez no descarta colaborar como voluntaria en alguno de los centros que tiene la Orden en la Comunidad de Madrid, ya que los valores que marcan el trabajo diario de San Juan de Dios coinciden a la perfección con su manera de entender la asistencia en favor de personas en situación de dificultad.