Las misiones en África y su valor para el desarrollo

ANA FERRERA

Jesús González O.H. ha dedicado toda su vida al cuidado de las personas más desfavorecidas en los centros que la ONGD Juan Ciudad tiene en África. De su experiencia como misionero asegura que en este continente aún queda mucho por hacer y que cualquier ayuda es bien recibida.

La hospitalidad misionera que lleva a cabo San Juan de Dios en países en vías de desarrollo es uno de sus valores más característicos. Esto despertó el interés de Jesús González O.H., quien lleva más de 50 años dedicado a la atención y cuidado de los más necesitados.

Por este motivo y, desde que conociera la labor que los hermanos desarrollaban en la entonces clínica San Juan de Dios de Tenerife, decidió formar parte de esta comunidad y enaltecer el verdadero significado de la cooperación internacional.

El verdadero espíritu misionero

Para el hermano Jesús, “la hospitalidad misionera de San Juan de Dios en países empobrecidos es lo más genuinamente evangélico. Nosotros evangelizamos desde el hospital, con obras más que con palabras. Su finalidad es claramente sanadora, al estilo de lo que hizo Jesús y Juan de Dios en vida”. Además, asegura que “la atención y cuidado del hombre que sufre en condiciones diferentes y, sobre todo, en los niños y niñas en muchos casos es de vida o muerte”.

Su primer contacto con las misiones se remonta a la década de los años 80 cuando la Orden solo tenía el hospital de St. John of God de Nguti en Camerún y la cooperación, tanto en medios humanos como materiales, era muy intensa. Por aquel entonces, el centro ya era un lugar de referencia en aquella apartada región del país.

Después de un periodo de varios años en la Ciudad San Juan de Dios de Las Palmas de Gran Canaria, donde continuaba ayudando niños y niñas procedentes de Guinea Ecuatorial y del Sáhara, regresa a Nguti para dar comienzo al programa de Cirugía Ortopédica, con la colaboración de la ONG Fundación Social Universal de Montilla (Córdoba).

Actualmente, San Juan de Dios cuenta con tres centros en Camerún

Hoy en día, la Orden está presente en tres centros de Camerún: Batibo, Yassa y Boko, y en ellos es donde el hermano Jesús ha desempeñado principalmente su trabajo, ayudando a mejorar los servicios, sobre todo, en el área de fisioterapia y rehabilitación. También tuvo la oportunidad de colaborar en los inicios del programa de traumatología ortopédica que las hermanas Siervas de María tienen en Dischang.

“En aquel mundo tan diferente”, como así lo describe, aún queda mucho por hacer y es que, a pesar de todos los esfuerzos e iniciativas, África sigue siendo la gran olvidada. La mejor manera de captar las necesidades reales de aquella tierra y sus grandes diferencias es viviendo de cerca lo que allí sucede.

Además, a causa de la crisis, el área de cooperación voluntaria internacional ha sufrido un notable retroceso. No obstante, a través de las provincias y de la ONGD Juan Ciudad, se han mantenido estas ayudas.

En la actualidad, se viene priorizando en los centros de San Juan de Dios de Liberia y Sierra Leona, en donde el ébola ha dejado graves secuelas. Asimismo, se sigue colaborando incansablemente en otros muchos lugares como Camerún. Allí, se trabaja en un nuevo centro de ortopedia y rehabilitación en Yassa.