La basílica de San Juan de Dios vuelve a ser propiedad de la Orden Hospitalaria

Francisco Benavides

Las vicisitudes históricas por las que atravesó la Orden Hospitalaria en España en el primer tercio del siglo XIX, tras la desamortización de Mendizábal, hicieron que la propiedad de la iglesia de San Juan de Dios de Granada estuviera en manos del Arzobispado hasta el pasado mes de agosto de 2015.

La sensibilidad de todos los hermanos de San Juan de Dios por conservar y dar culto a los restos del fundador de la Orden ha sido una constante a lo largo de la historia, pero sería Alonso de Jesús y Ortega O.H.. siendo superior del convento hospital de Granada,  quien inició las obras de una iglesia digna para albergar los restos de San Juan de Dios, viéndolas concluidas siendo ya General de la congregación Española.  

El 26 de mayo de 1734 se empieza a hacer acopio de materiales y se inician los cimientos del edificio en las huertas de la margen izquierda del hospital. El arquitecto elegido para el proyecto, José de Bada y Navajas, idea un edificio a la moda del momento: una iglesia eminentemente barroca.

El desarrollo de las obras supondría más de un contratiempo, pero no por ello dejó de construirse el templo en un tiempo record si se compara con otros edificios similares de la ciudad. El 28 de octubre de 1757, trascurridos 23 años de la colocación de la primera piedra, comenzaron unas fastuosas fiestas de inauguración que duraron una semana en la que participaron todos los estamentos de la ciudad.

Los procesos desamortizadores de los bienes eclesiásticos de los regulares, ideados y ejecutados por Juan Álvarez Mendizábal, provocaron la salida de la comunidad de hermanos de San Juan de Dios del hospital e iglesia de Granada el 4 de septiembre de 1835. Todo quedó en manos de la Junta Municipal de Beneficencia, que gestionaría la actividad asistencial en el hospital, y, curiosamente, en la iglesia quedó el que hasta el momento había sido superior de Granada, Juan Gutiérrez O.H., como sacristán y guardián del templo. Tras su muerte el 17 de marzo de 1849, le sucedería el hospitalario José María Arroyo O.H.

Paradójicamente, el 8 de marzo de 1836 por Real Orden de la reina María Cristina “quedaban suprimidos todos los monasterios, conventos… con las excepciones de los tres colegios para misioneros de Asia, en Valladolid, Ocaña y Monteagudo; las casas de Escolapios y los conventos de hospitalarios de San Juan de Dios que se hallaren abiertos en la actualidad…” Esta Real Orden quiso remediar el daño producido anteriormente a los conventos de San Juan de Dios, pero llegaba tarde. La Orden en España estaba debilitada y fragmentada, sin fuerza ni número de religiosos suficientes para superar el duro golpe.

El concordato con la Santa Sede

En el año 1851, habiendo visto el desacertado efecto que había tenido la desamortización sobre los bienes eclesiásticos de los regulares, el Estado firmó un concordato con la Santa Sede que trataba de cumplir un viejo objetivo del Partido Moderado: el restablecimiento de las relaciones Iglesia-Estado. Según este acuerdo se posibilitaba que en ausencia de la Orden Hospitalaria en España la responsabilidad de la basílica de San Juan de Dios recayera sobre el Arzobispado de Granada. Protegiendo, así, al templo de su enajenación.

Serían fray Benito Menni O.H. y el General Juan María Alfieri O.H. quienes materializarían la conocida como Restauración de la Orden en España. De vital importancia sería la recuperación de un lugar tan emblemático para la Orden como el convento y la iglesia de Granada, y así trabajaron ambos por lograr este objetivo. Tras muchos intentos y gestiones, el 22 de agosto de 1878 Benito Menni O.H. firmaba el acta de cesión de la iglesia de San Juan de Dios de manos del arzobispo Bienvenido Monzón.

En 1886 están documentadas varias obras de mantenimiento y restauración del edificio, ya en manos de la Orden Hospitalaria. En 1917 recibe el título de Basílica Menor y se ejecutan numerosas restauraciones a lo largo de las dos últimas décadas, que hacen que, gracias al esfuerzo de la Orden, el templo se encuentre en perfecto estado de conservación.

Más que probado queda hasta aquí el interés de los hermanos de San Juan de Dios por estar presentes, preservando y conservando este lugar sagrado y eminentemente simbólico para la Orden. Así, con fecha 26 de agosto de 2015 se inscribe en el Registro la basílica a nombre de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

Felicitémonos, pues, porque en nuestros días la Orden ha recuperado la  propiedad histórica, legítima y jurídica del hospital de San Juan de Dios de Granada, junto a su iglesia que conserva los restos de su santo fundador.