Vida de Hermanos

“Si no se tiene fe, aunque el resultado sea hiperrealista, el belén queda muy frío y no transmite”

Manuel Armenteros O.H. lleva años haciendo del belenismo una afición en la que arte y fe se dan la mano. Con varios premios a sus espaldas ha conseguido que la visita al Belén, al que cada año da forma en el hospital San Juan de Dios de Córdoba, se haya convertido en un indispensable de la Navidad en la ciudad.

OLGA PÉREZ

El superior del hospital San Juan de Dios de Córdoba, Manuel Armenteros O.H., llegó al belenismo por casualidad. A pesar de haber tenido siempre inquietudes creativas, nunca se había enfrentado a dar forma a un belén hasta que a principios de los años 90, recién terminados sus estudios de enfermería, aterrizó en el hospital San Juan Grande de Jerez de la Frontera.

Las obras que se estaban haciendo en el centro y las circunstancias desencadenadas por las mismas le abrieron la puerta, sin saberlo, a la que se ha convertido en una de sus grandes aficiones, una pasión que le ha granjeado no pocas alegrías y con la que ha podido dar vía libre a su creatividad. “El belenismo ha evolucionado mucho en técnicas y materiales, esto hace que te tengas que ir formando y vayas adquiriendo las destrezas necesarias para ir dando forma a aquello que te gusta”.

En todo este tiempo, muchos son los belenes que ha ido sumando el hermano Armenteros a su trayectoria, los mismos que cursos de formación e interés por adaptarse a la evolución que también ha experimentado este ámbito creativo. “He aprendido mucho de las técnicas y experiencia del belenista cordobés José Cruz. Aparte de los cursos, las nuevas tecnologías como internet, foros, tutoriales en Youtube etc. también abren un nuevo universo de posibilidades para aprender”.

Un nuevo universo que, en los últimos años, le ha llevado a convertir el belén del hospital de San Juan de Dios de Córdoba en un imprescindible de la Navidad en la ciudad que ya suma, por tres años consecutivos, el primer premio otorgado por la Asociación de Belenistas Cordobeses y la Fundación Cajasur.  “A nadie le amarga un dulce, pero haber conseguido estos premios no supone ninguna presión para montar el belén, pues nunca lo hago pensando en si conseguiré o no el reconocimiento del jurado. Lo hago en primer lugar como acto de fe, para dar salida a la creatividad que llevo dentro y para desconectar un poco de los problemas diarios del trabajo, dedicando mi tiempo libre a algo que me gusta”.

Una escena global

A pesar de que el resultado solo puede admirarse durante un mes, hay mucho trabajo para conseguir dar forma al belén año tras año. Como todas las aficiones, asegura Manuel Armenteros O.H., hay que trabajarla los 365 días del año, pero es sobre todo después del verano cuando el proyecto empieza a tomar forma y hay que dedicarle más tiempo. “Concibo el belén como una escena completa, en la que lo más importante es el misterio, es ahí donde debe residir la magia. Intento siempre que sea una escena nueva, diferente a la del año anterior, y que sea realista. En este sentido, si no se tiene fe, aunque el resultado sea hiperrealista, el belén queda muy frío, no transmite, y una de las cosas que más me preocupa es que transmita sentimiento y calidez”.

Porque para el hermano Armenteros, la creación de un belén es una forma plástica de arte y una manera de “llegar a la gente desde el punto de vista espiritual y transmitirles el verdadero significado de la Navidad, que se está olvidando en una sociedad cada vez más laicista y consumista”. Para ello, además de los personajes y de los elementos de la escena, los belenes del hermano son conocidos por su iluminación y, sobre todo, por su banda sonora, que incluye temas de bandas sonoras de películas, Enya, Lorena McKennitt y hasta de la banda sonora de la serie Juego de Tronos, lo que ha conseguido otorgar un sello distintivo a sus creaciones. “He visto a la gente mientras visitaba el belén emocionarse al oír la música e incluso acercar su móvil al altavoz, con la intención de averiguar mediante una app qué canción estaba sonando”.

“Se trata de llegar a la gente desde el punto de vista espiritual y transmitirles el verdadero significado de la Navidad”

 

El belén como seña de identidad

-          ¿Cómo plantea las visitas al Belén?

-          Solemos acompañar las visitas de una explicación, sobre todo cuando se trata de colegios y grupos reducidos, en la que se transmite la historia del belén y el verdadero significado de la Navidad. Les contamos que empieza a celebrarse por las comunidades cristianas en el siglo IV y curiosidades sobre por qué es el 25 de diciembre la fecha elegida, el significado de símbolos como la burra y el buey o cuál es la simbología de los Reyes Magos.

-          En San Juan de Dios siempre ha habido mucha tradición belenística, ¿a qué se debe esto?

-          Principalmente, los hospitales que cuidaban de niños afectados por la poliomielitis, aparte de servir de ambientación para la Navidad, era también una fuente de ingreso con los donativos que dejaban, ya que no había seguridad social y las casas vivian de la limosna. A la vez que la gente podía ver y comprobar insitu el trabajo que hacían los hermanos y colaborar con el mismo. Podemos decir que era el Desarrollo Solidario de aquella época.