Vida de Hermanos

José Antonio Fernández Canaleta O.H.: Siento desde lo más hondo de mi ser que estoy donde tengo que estar, acompañando y aprendiendo de estos hermanos”

El pasado 22 de septiembre tuvo lugar la profesión temporal del hermano José Antonio Fernández Canaleta en la Fundación Instituto San José de Madrid, lugar en el que vivió sus inicios a la vida hospitalaria y sus últimos meses de noviciado.

Esteban Cabrera

A través de los votos y la consagración religiosa, el hermano culmina un proceso de dos años de noviciado en el que ha podido discernir, madurar y profundizar en su propia vocación y en el conocimiento de la Orden Hospitalaria, expresando públicamente su compromiso y su deseo de imitar a San Juan de Dios en el seguimiento de Jesús. 

En su discurso para la ordenación como hermano de San Juan de Dios, en el que contó con el apoyo de familiares, amigos y miembros de la Comunidad, José Antonio explicó los pasos seguidos desde julio de 2015 hasta hoy, resaltando el modo en que se ha ido llenando del espíritu de los hermanos y del sentir y el carisma de la Orden.

Afirmó que tomar la decisión de hacer los votos significaba liberarse de todas las dudas, entregándose a Dios, e incidió en que ya no hay marcha atrás en su vida, diciéndole al mundo que va a encontrar a un hermano de San Juan de Dios dispuesto a dar su vida por los que sufren desde cualquier punto de vista.

“Siento desde lo más hondo de mi ser que estoy donde tengo que estar, acompañando y aprendiendo de estos hermanos, personas que cada día se levantan con la única misión y esperanza de hacer el bien, ayudar a la persona que lo necesita entregando su amor, transformado en atención personalizada y esfuerzo”, señaló el hermano.

Asimismo, durante el acto  destacó el honor de hacer los votos de pobreza, castidad y obediencia, asegurando que estas herramientas serán fundamentales para poder entregar todo su amor y esfuerzo a este cuarto voto que se profesa en la Orden Hospitalaria, el voto de Hospitalidad.

Para finalizar, el hermano José Antonio agradeció a sus formadores y miembros de la comunidad todo el apoyo recibido, los consejos, ayudas y desvelos. “No dejéis de apoyarme nunca”, concluyó.

Vocación de ayuda a los más necesitados

El recorrido del hermano José Antonio hasta llegar a esta gran familia hospitalaria arranca en 2004 en Egipto, concretamente en Alejandría, en una casa religiosa de la familia del Instituto del Verbo Encarnado, donde experimentó por primera vez el hecho de atender y proteger a varias personas que requerían de cuidados continuos. Fue en aquel lugar donde sintió que algo en su interior le llamaba con fuerza.

También recuerda cómo le conmovían y afectaban las personas sin hogar, la gente que sufría en el mundo por las crisis humanitarias y los enfermos en general, hermanos y hermanas con necesidades agudas, apremiantes, y cómo el no hacer nada por ayudarles dejaba una culpabilidad en su interior.

De regreso a Túnez, donde sucedió su conversión de vida y decidió entregarse a Dios, acudió a hablar con el obispo Monseñor Hilario, el cual le derivó a su vicario general para realizar un proceso de discernimiento serio que duró cuatro meses, con entrevistas semanales para repasar los ejercicios a la luz de la lectura de los evangelios diarios.

En ese camino, el Padre Nicolás observó claramente que estaba hecho para entregar su vida a pobres y enfermos, pero aun así le dijo: “Tocaremos varias puertas para que sea el Espíritu Santo el que abra la que te lleve a donde seas necesario”.

Así lo hizo y contestó positivamente la Orden Hospitalaria, representada por el hermano Javier Valencia Arjona, quien le comentó que aquel año 2015 lo habían decidido dedicar a las vocaciones.   

“Estos cuatro años me han servido para conocer la Orden y su carisma, pero sobre todo, para aprender a amar nuestra misión de hermanos hospitalarios, por lo que agradezco al Señor todos los días el haberme traído aquí, darme esta nueva familia y permitirme realizarme como persona y como religioso entregándome a los más necesitados”, apunta el hermano José Antonio.