Vida de Hermanos

José Ramón Pérez O.H.: “Los hermanos y los colaboradores significan mucho, pero los necesitados y los enfermos son todo”

Dedicar más de 50 años a la profesión religiosa hospitalaria puede parecer toda una vida. Sin embargo, teniendo en cuenta que San Juan de Dios es una institución con más de 500 años de historia, “todavía queda mucho por hacer”. Así lo considera el hermano José Ramón Pérez Acosta, que tras más de cinco décadas al servicio de la Orden, se sigue mostrando “entusiasmado e ilusionado ante los cambios que aún están por llegar”.

Laura Coello

José Ramón Pérez OH, natural de Las Palmas de Gran Canaria, y diplomado en Ciencias Sagradas, Enfermería y en Instituciones Sociales, inicia ahora una nueva etapa tras su reciente nombramiento como primer consejero de la Provincia Bética, puesto que asume tras la celebración del último Capítulo Provincial y que se suma a su nombramiento como secretario-ecónomo Provincial y consejero delegado del Hospital de Sevilla. Según él mismo explica, se trata de “un nuevo cambio motivado por la necesidad, dentro de la Orden, de evolucionar para que todo siga funcionando”.

Con respecto a sus responsabilidades, asegura sentirse “muy orgulloso”, ya que son el reflejo de la confianza que tienen en el trabajo que desempeña, día tras día. “Asumo esta nueva etapa gozoso, porque manifiestan la confianza que siguen teniendo en mi fragilidad y me obligan a corresponder con entusiasmo y alegría, lo que alienta mi entrega”, según matiza.

Una nuevo periodo que, destaca, “tiene el atractivo de todo lo bueno que está por venir”, ya que, “una vez superados los primeros momentos de adaptación a los cambios, a las personas y a los sitios, nos encontraremos con un carisma de San Juan de Dios más consolidado, con unos proyectos y programas que compartiremos mejor entre todos”.

“Ahora de lo que se trata es de mirar al futuro con audacia y esperanza”, agrega, “sin temer al cambio en la gestión de las estructuras sanitarias ni el dar un viraje en el gobierno de la vida de los hermanos”, y añade que “los hermanos y los colaboradores significan mucho, pero los necesitados y los enfermos son todo”. Explica que el objetivo final de todo este proceso será el de “ser capaces de unificar las tres provincias españolas -Castilla, Aragón y Bética- para lograr servir mejor al mundo del dolor”. Porque precisamente ese es el objetivo final de todo: mirar al 2020 como horizonte para construir la Provincia única de España. Una meta que, según el hermano José Ramón Pérez, “es lo que hemos aprobado el pasado mes de enero en el reciente Capítulo Interprovincial en El Escorial (Madrid) y en los Capítulos Provinciales respectivos”.

A nivel más particular, José Ramón Pérez OH se sigue mostrando agradecido con su trabajo y obra,  labor que desea continuar sin que el desgaste de los años le impida colaborar y  asumir todas las responsabilidades que le sigan encomendando. A pesar de las preocupaciones que, asegura, “son la salsa de la vida, porque sin ellas no nos superaríamos lo suficiente”, consigue encontrar diariamente el estímulo para ser mejor en “el respeto a los hermanos abnegados” porque, afirma, “me asombran por sus obras y su fidelidad y porque su testimonio, sencillamente heroico, es para mí un constante estímulo para ser mejor”.

Una dedicación plena la del hermano José Ramón, definido a sí mismo como “un pobre hombre de Dios que sólo ha querido ser fiel a su vocación”, y a quien sus hermanos han señalado para “asignarme el servicio de ser superior y acompañar a los hermanos y enfermos, así como buscar para ellos hasta lo imposible”.

Un proyecto ilusionante

En el ámbito local, muchas son las iniciativas en las que participa la Orden de San Juan de Dios. Sin embargo, hay ciertos proyectos especiales en los que sus responsables se vuelcan al cien por cien. En el Hospital de San Juan de Dios de Sevilla, donde está el hermano José Ramón Pérez, se ha comenzado a construir un nuevo hospital. “Un ambicioso proyecto al que irá unido la preparación del nuevo personal”, apunta, y donde se podrá conseguir que “los ciudadanos de Sevilla que buscan curación puedan sentirse como en su casa, bien acogidos, esperanzados y felices”.

Una vida misionera

Tras más de medio siglo al servicio de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, el hermano José Ramón sigue asumiendo los nuevos retos y proyectos como si se tratara de los primeros. Tras permanecer un año en Tenerife, a los dieciséis años este grancanario partió a Madrid para formalizar su ingreso en la Institución. Un ingreso al que siguieron diez años dedicados a la atención de pacientes con problemas de salud mental y trece a la formación de jóvenes integrantes de la Orden Hospitalaria. Su vida ha estado dedicada a servir y a enseñar, tanto dentro como fuera de España, donde ha cooperado en diversos proyectos de coordinación y solidaridad en Latinoamérica, África y Asia. “Ves cosas impresionantes en países como Ecuador o Perú” asegura, donde aprendió que, al margen de la tecnología y los fármacos, “existe una medicación muy especial llamada cariñoterapia”, porque, “muchas veces es más importante la humanización que la asistencia”.