El hermano Isidoro de Santiago inicia una nueva etapa como superior del hospital San Juan de Dios de Córdoba

El nuevo Superior llega al centro cordobés con ilusión, tras dirigir, durante ocho años, la Residencia de Mayores de Sevilla.

El Hermano Isidoro de Santiago Sánchez lleva unas semanas desempeñando su cargo como Superior del Hospital San Juan de Dios de Córdoba. Llega al centro cordobés, después de estar durante ocho años al frente de la Residencia de Mayores de Sevilla, cargado de ilusión y con el objetivo de “seguir manteniendo el nivel carismático que existe actualmente y que es valorado por gran parte de la ciudadanía cordobesa”.

Isidoro de Santiago lleva treinta años como hermano de San Juan de Dios, un camino que inició en Ciempozuelos, tras una convivencia vocacional con otros jóvenes que, según cuenta, le cambió la vida. Aunque ya desde su juventud estuvo muy vinculado a la parroquia de su pueblo (Fuente del Maestre, Badajoz) donde nació en 1958, y visitaba con frecuencia una Residencia de Mayores que llevaban unas religiosas, fue con 27 años cuando tuvo claro que su trayectoria vital estaba iría ligada a la senda religiosa.

“Ser hermano de San Juan de Dios me ayuda a vivir el Evangelio con mayor radicalidad. Sabemos que Jesús se dedicó a curar, a transmitir esperanza a los más débiles, a proclamar la bienaventuranza de la salud, pero una salud integral, liberadora, humizadora…Así lo entendió y vivió San Juan de Dios, y así es como ha de vivirlo la Orden en este momento de la historia”, explica Isidoro de Santiago.

Durante las tres décadas que lleva en la familia hospitalaria de San Juan de Dios como hermano, ha desempeñado diversos puestos, entre los que destacan los de consejero y secretario provincial; Superior-gerente en Alcalá de Guadaira y en la Residencia de Mayores de Sevilla; Superior del Hospital San Juan de Dios de Sevilla o director del comedor Social de la misma ciudad, entre otros cargos.

Una nueva etapa

El nuevo Superior del centro cordobés asegura haberse sentido muy bien recibido y arropado a su llegada al Hospital, y explica que, si bien supone un trabajo distinto al que venía haciendo en los últimos años “doy gracias a Dios por esta nueva experiencia que me está concediendo, pues tengo que decir que he llegado a un centro muy querido y reconocido en la ciudad cordobesa y su entorno. Gracias a la plantilla de profesionales comprometidos con el proyecto de la Orden, este centro sigue siendo referente de hospitalidad y evangelización”, afirma.